Ecuador pedirá 10.000 millones al FMI, Banco Mundial y BID a cambio de mayores ajustes

El presidente Lenín Moreno confirmó finalmente un acuerdo con distintas entidades financieras por 10.000 millones de dólares en los próximos tres años, de los cuales 4200 millones corresponden al FMI, que ya había adelantado las conversaciones con el gobierno ecuatoriano. El monto se suma a otros casi 6.000 millones de dólares que aportarán el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Fondo de Reserva Latinoamericano (FLAR) y el Banco Mundial.

Al igual que el presidente argentino Mauricio Macri, Moreno corrió de apuro a Washington para solicitar un crédito en medio de la crisis económica que desató en su país. Según detalló el ministro de Economía, Richard Martínez, el acuerdo incluye un programa económico de tres años, en el que se buscará seguir ajustando el gasto público. Ecuador ya está aplicando un plan de austeridad en las empresas estatales que implican despidos de funcionarios bajo la excusa de la “optimización de recursos”.

El polémico anuncio se da en el marco de las masivas protestas que tomaron las calles de Quito contra las medidas conservadoras que tomó Moreno desde su asunción, radicalmente distintas a las prometidas durante la campaña presidencial junto al partido Alianza País, fundado por el expresidente Rafael Correa.

Moreno, quien denunció el año pasado que la deuda global de su país llegaba hasta los 70.000 millones de dólares, afirmó en un discurso el miércoles que los préstamos serán destinados al desarrollo. «Vamos a recibir más de 10.000 millones de dólares (…) a tasas que en promedio no superan el 5% y con plazos de hasta 30 años», dijo el presidente en un discurso por radio y televisión.

De acuerdo al Fondo, el objetivo del préstamo es impulsar «una economía más dinámica, sostenible e inclusiva». «Me complace anunciar que el personal técnico del FMI y las autoridades ecuatorianas han llegado a un acuerdo en apoyo del plan de política económica», indicó anoche Anna Ivanova, jefa de la misión del FMI para Ecuador.

Desde que asumió el poder, Moreno implementó una serie de “paquetazos económicos” cercanos a las recetas del FMI, que provocaron una fuerte crisis. De acuerdo a estimaciones del propio FMI, el país es la segunda economía con el riesgo más elevado de la región. El organismo constató en octubre el frenazo de la economía ecuatoriana al rebajar sus previsiones de crecimiento hasta el 1,1 % en 2018 y al 0,7 % para 2019.