Volvieron las manifestaciones a Chile y Piñera amenazó con declarar nuevamente el Estado de Emergencia

El clima de protesta volvió a las calles de Santiago, después de un impasse que pareció abrirse con el debate por una nueva constitución. El primer lunes de marzo terminó con grandes movilizaciones, algunos disturbios y una fuerte represión por parte de los Carabineros. El presidente Sebastián Piñera no descartó volver a declarar el estado de emergencia para frenar una nueva ola de protestas.

Las movilizaciones comenzaron en Santiago de Chile cuando caía la tarde en Plaza Italia, o Plaza de la Dignidad, como la rebautizaron los propios manifestantes que desde hace más de cuatro meses se reúnen en ese lugar para exigir cambios en la política del gobierno.

La violencia creció a medida que se acercaba la noche, cuando agentes antidisturbios intentó despejar la manifestación y un grupo de encapuchados se enfrentó a los efectivos. Una antigua casona fue incendiada por segunda vez, derrumbándose varias de sus paredes,. 

Los disturbios se extendieron a otras comunas de Santiago, donde manifestantes armaron e incendiaron barricadas y bloquearon avenidas. Fueron reprimidos con gases lacrimógenos y carros hidrantes de la Policía.

Después de las protestas, el presidente de Chile, Sebastián Piñera, advirtió que está dispuesto a decretar un nuevo estado de emergencia “para proteger el orden público y a mis compatriotas”, en caso de que en marzo recrudezcan las protestas sociales que comenzaron hace cinco meses para reclamar cambios radicales en la política y la economía.

En una entrevista al canal de TV estatal, el mandatario añadió que, ante la posibilidad de nuevas protestas en el corto plazo, “tenemos más carabineros, mejor preparados, mejor inteligencia, mejor tecnología, y más carros lanza aguas, y hemos buscado esta ayuda en todo el mundo”.

El gobierno de Chile fue cuestionado por su actuar en materia de seguridad y orden público durante la crisis. Los organismos de seguridad fueron los más criticados por su accionar, contabilizando más de 10.000 detenciones, más de 3.000 heridos y 32 muertos, según el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH).

“En Chile hay 60 mil carabineros y algunos de ellos cometieron excesos, no respetaron los protocolos, hicieron uso abusivo de la fuerza, todos esos casos están en fiscalía y están siendo investigados por los tribunales”, intentó defenderse Piñera.