Vizcarra amenaza con disolver el Congreso si no se aprueba el voto de confianza

El presidente peruano, Martín Vizcarra, advirtió que disolverá el Congreso si los diputados le niegan el voto de confianza para avanzar con la reforma para la designación de los magistrados del Tribunal Constitucional. El objetivo del mandatario es impedir que dicha corte pueda ser controlada por la oposición. «Si se deniega la confianza tendríamos que actuar según la Constitución, que faculta al presidente a disolver el Congreso y convocar nuevas elecciones legislativas», afirmó Vizcarra horas antes de la sesión.

Vizcarra aseguró que cuenta con «apoyo político, social, técnico y en todo sentido» para disolver el parlamento controlado por el partido fujimorista Fuerza Popular y otros grupos opositores.

«Vamos a actuar en función de lo que manda la Constitución Política del Perú», señaló el mandatario al insistir que la ley lo respalda, en víspera de la sesión en que el Congreso designará a seis magistrados del Tribunal Constitucional de una lista de candidatos escogidos por la oposición. 

Para impedir esa cuestionada elección, el Gobierno entregó el viernes al Congreso un proyecto de reforma para el nombramiento de los magistrados, ligándolo a un voto de confianza. A pesar del pedido oficialista, la oposición tiene planeado elegir antes a los nuevos magistrados. 

El presidente peruano indicó que si el Congreso procede de esa forma lo considerará como un rechazo al voto de confianza, quedando habilitado para disolverlo. «Ya ha sido anunciada la cuestión de confianza y si no se debate tomaríamos como denegada la misma», dijo Vizcarra en la entrevista.

El anuncio implica un gran desafío para los opositores que controlan el Congreso peruano, que ya han adelantado que de todos modos elegirán a los seis magistrados en un proceso cuestionado por la falta de transparencia y rapidez con que se lleva a cabo. 

«La elección de los magistrados es impostergable», dijo el sábado el presidente del Congreso, el opositor Pedro Olaechea, en respuesta al desafío del gobierno.

El Tribunal Constitucional está encargado de interpretar la Carta Magna y funciona como última instancia judicial en recursos de amparo, como el presentado para que Keiko Fujimori recupere su libertad.