«¡Viva la paz!», triunfó el reclamo del movimiento indígena en Ecuador y Moreno eliminó el decreto

Después de once días de protestas ininterrumpidas, el martes por la mañana los combustibles en Ecuador volvieron a sus precios normales, sin el aumento dispuesto por el presidente Lenín Moreno. El mandatario revocó la eliminación a los subsidios pactada con el FMI, tras dar el brazo a torcer ante el reclamo de la dirigencia indígena. Se levantó también el estado de excepción y el toque de queda.

Los precios, que el 3 de octubre aumentaron hasta en 123%, disminuyeron a los niveles que estaban en vigencia para entonces a partir de un decreto presidencial de Moreno, quien cedió el domingo ante el reclamo de los indígenas tras cuatro horas de negociación. El compromiso entre las dos partes fue posible gracias a la mediación de la ONU y de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana.

«Se ha dejado sin efecto el decreto 883 y eso es para todo el país. ¡Viva el Ecuador! ¡Viva la paz!», proclamó a la salida Jaime Vargas, líder de la Confederación de Nacionalidades Indígenas, y ordenó de inmediato el levantamiento de las protestas que dejaron ocho muertos, 1.340 heridos y 1.152 detenidos según la Defensoría del Pueblo. Las personas que estaban en la Casa de la Cultura Ecuatoriana salieron a las calles a festejar la noticia.

Moreno, quien reconoció el «sacrificio de cada una de las partes», escribió luego en Twitter: «El gobierno sustituirá el decreto 883 por uno nuevo que contenga mecanismos para focalizar los recursos en quienes más los necesitan».

«La derogatoria del decreto es producto no solo de la lucha indígena, sino del pueblo ecuatoriano, esta lucha le pertenece al pueblo», celebró la CONAIE al compartir el nuevo decreto.

Se reactivó Quito

Al poco tiempo, el jefe del Comando Conjunto, Roque Moreira, anunció el fin del estado de excepción en el país y del toque de queda en Quito, impuesto por la protestas que sacudieron la semana pasada a la nación suramericana tras las medidas de ajuste decretadas por el gobierno.

La ciudad volvió poco a poco a la rutina con la apertura de vías, la reanudación del transporte público y privado, además del reabastecimiento en mercados y supermercados, dado que el domingo ya empezaban a escasear productos básicos como pan, leche y huevos. Además, los chicos retomaron las clases en las escuelas.

Como signo de normalidad también se produjo la reactivación progresiva de vuelos en el aeropuerto de Quito, la reanudación de operaciones en los campos petroleros de la Amazonía y del servicio de transporte en las 62 terminales terrestres del país.

El presidente, no obstante, mantuvo el traslado de la sede de gobierno a Guayaquil, desde donde celebró que más de dos millones de estudiantes retornaron a las aulas a nivel nacional una vez que el «país recobra rápidamente la calma».

Las diferencias por la cantidad de fallecidos

En los once días de movilizaciones ocho personas perdieron la vida en las protestas, de acuerdo datos de la Defensoría del Pueblo, que cifra en más de 1.300 los heridos -concentrados en las provincias de Pichincha, Azuay y Guayas- y un total de 1.192 detenciones hasta este lunes.

En su balance, el gobierno aseguró que fallecieron seis personas. La ministra de Gobierno María Paula Romo desestimó las cifras presentadas por la Defensoría, en tanto habría “un nombre repetido”. “Y otro de los reportados fue llevado al hospital por su hermano y se ha determinado por la Policía que en ese sector no sucedieron eventos violentos”, amplió.

Por su parte, la Conaie pidió que se diera seguimiento «a los casos de criminalización por el ejercicio de la protesta social, por los heridos y fallecidos».

De acuerdo a la funcionaria, los fallecidos son Marco Oto y José Chaluisa, quienes cayeron de manera accidental de un puente; Inocencio Tucumbi, quien murió por una caída de dos metros de altura; Silva Mera, quien murió en un accidente de tránsito; Abelardo Caisaguano en iguales circunstancias; y Ángel Chillpe, que fue arrollado.

La secretaría de Derechos Humanos con la Defensoría del Pueblo junto a un equipo del ministerio de Gobierno, validarán las cifras de heridos y fallecidos, durante los 11 días de protestas en contra de la eliminación del subsidio a los combustibles.