Violencia policial: tras el asesinato de una niña de 8 años denuncian un «genocidio» en las favelas

La muerte de una niña de 8 años, asesinada por la policía en medio de un operativo represivo en la favela carioca del Complejo do Alemao, mantiene en vilo a la sociedad brasileña que cuestionó duramente la militarización en los barrios y las nuevas medidas para imponer mano dura impulsadas por el ministro de Justicia, Sérgio Moro. Organizaciones sociales y de derechos humanos denunciaron que están ante el «genocidio de la población negra de la favela». En 2019 las fuerzas policiales balearon a 19 niños y adolescentes.

Agatha Félix tenía 8 años y estaba en una de las calles de la favela cuando fue alcanzada por un disparo de la policía. Es el quinto caso de un niño asesinado por el accionar policial de las fuerzas comandadas por el gobernador de Río de Janeiro, Wilson Witzel, un defensor de la militarización que celebra la muerte de los sospechosos por las redes sociales y la TV.

La organización Fogo Cruzado, que recolecta y elabora un mapa colaborativo con datos sobre la violencia armada, cuestionó las cifras oficiales. Denunció que en 2019 las fuerzas de seguridad balearon a 19 niños y adolescentes y que ocho de ellos murieron como consecuencia de esos disparos.

Agatha Félix tenía 8 años. Estaba sentada junto a su mamá cuando recibió un disparo de la Policía.

La conmoción nacional por la muerte de Agatha frenó al menos por uno días el paquete de leyes enviado al Congreso por Moro con el aval del presidente Jair Bolsonaro, quien en más de un discurso elogió el accionar de la policía al punto de hablar de «condecorar» a los agentes que maten a sospechosos.

«Cualquier padre o madre imagina el dolor de la familia de Agatha. Es por eso que defiendo evaluar más cuidadosamente y con criterio el excluyente de ilegalidad (liberar de responsabilidad al agente policial) que está en discusión en el Congreso», aseguró el presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, del partido conservador Demócratas.

La declaración de Maia fue interpretada como un freno a la «vía libre» para la violencia policial, como es llamado el paquete de leyes por organismos de derechos humanos.

Familiares y vecinos de la niña marcharon para pedir justicia y gritar «paren de matarnos». AFP

La muerte de Agatha -que estaba sentada en una camioneta al lado de su madre en una calle de una favela del Complejo do Alemao, al norte de Río de Janeiro- provocó que el excandidato presidencial del Partido de los Trabajadores, Fernando Haddad, calificara de «asesino» al gobernador Witzel, del Partido Social Cristiano. Haddad también pidió que la Asamblea Legislativa de Río inicie el juicio político hacia el gobernador, que ya dijo que su deseo es competir por la presidencia en 2022.

Según testigos, un policía disparó contra la camioneta aparentemente sin tener motivos y una bala «perdida» entró en el cuerpo de la niña, que falleció al llegar al hospital. El dolor por la muerte de la niña se adueñó del barrio entero. Vecinos y familiares de Agatha marcharon con globos amarillos para pedir “dejen de matarnos”.