Violencia policial en Colombia: asesinaron a un hombre con una pistola Táser

La indignación en Colombia escala en las calles por el asesinato de un hombre, quien murió inmovilizado por las descargas eléctricas que le propinó la policía, en un nuevo episodio de abuso de la fuerza en el país. Otras cinco personas fallecieron luego en protestas que se desataron en Bogotá para condenar el crimen del abogado de 46 años, Javier Ordóñez

El hombre murió, como se pueden ver en videos publicados en las redes sociales, después de recibir repetidas descargas eléctricas en el suelo con un arma paralizante. La secuencia, de unos dos minutos, muestra cómo dos policías reducen a Ordóñez. Luego, y a pesar de que ya estaba en el suelo, le propinaron al menos cinco descargas de varios segundos con un arma eléctrica.

“Ya, por favor, no más”, se escucha suplicar a Ordóñez en repetidas ocasiones. El caso evocó al del afroestadounidense George Floyd, quien en mayo murió asfixiado en Minneapolis a manos un policía blanco que ignoró sus suplicas mientras lo inmovilizaba en una detención.

La alcaldesa de la ciudad, Claudia López, denunció la acción como un “abuso policial”, y anticipó en Twitter que buscará “una reestructuración profunda y seria al interior de la policía”, al tiempo que exigió “una condena ejemplar” contra los uniformados involucrados.

Por su parte, el ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, aseguró en una declaración a la prensa que “los dos agentes son ya objeto de investigación disciplinaria y penal”.

El caso se produjo en un barrio del noroccidente de la ciudad, adonde acudieron los policías a atender un supuesto desorden provocado por “personas (…) en estado de alicoramiento”, según el coronel Necton Borja, comandante operativo de la policía de Bogotá. Ordóñez intentó “golpear a los policiales”, tras lo cual fue sometido con “un arma no letal”, dijo el oficial a W Radio.

El hombre fue llevado a una estación de policía donde presentó “complicaciones médicas” y luego trasladado a una clínica donde falleció.

Las protestas en las que fallecieron otras siete personas

El miércoles por la tarde, cientos de personas protestaron frente a la estación de policía a la que Ordóñez fue llevado antes de morir. Los manifestantes arrojaron pintura roja y piedras contra la fachada del edificio y un vehículo de la fiscalía que se encontraba en el lugar, al grito de “resistencia”. La policía dispersó la multitud con granadas de estruendo y gases lacrimógenos.

Siete personas murieron en las protestas. Las autoridades no detallaron las circunstancias en que estas personas perdieron la vida en el marco de la jornada de ira popular, que desencadenó enfrentamientos en las calles de la ciudad.

Sin embargo, el ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, ofreció en la madrugada de hoy jueves una recompensa por “la captura de los autores del homicidio de cinco personas” en Bogotá y el vecino municipio de Soacha, dando a entender que no fueron miembros de la fuerza. 

Durante las protestas también fueron destruidos 46 puestos de policía, conocidos como Centros de Atención Inmediata (CAI), y decenas de colectivos de servicio público destruidos, según la alcaldesa Claudia López.

“Hemos visto hechos dolorosos el día de hoy” 

El presidente Iván Duque también rechazó “abusos (…) por parte de miembros de la fuerza pública” en un evento público en Bogotá al referirse al caso Ordoñez, antes de las protestas.  “Hemos visto hechos dolorosos el día de hoy”, dijo, y añadió: “a cualquier deshonra del uniforme tenemos que exigir que se apliquen sanciones oportunas”.

La policía colombiana se ha visto salpicada por varios escándalos por abuso de fuerza.

En noviembre de 2019, Dilan Cruz, un joven de 18 años que participaba de una protesta antigubernamental, fue herido fatalmente en la cabeza con una munición de perdigones disparada por un miembro del escuadrón antidisturbios de Bogotá.

Y en agosto de 2011 un artista urbano identificado como Diego Becerra murió luego de que un policía le disparara mientras pintaba un grafiti en Bogotá.

En 2019, la ONU documentó al menos 15 víctimas mortales de abusos de la fuerza pública en Colombia, según un informe sobre la situación de derechos humanos en el país.