Violencia policial: 11 personas murieron en un operativo en una favela

Once personas murieron este martes durante una polémica operación especial de la Policía Militar de Río de Janeiro en Vila Cruzeiro, una favela de la zona norte de la ciudad brasileña, donde se replican las denuncias por violencia policial. Solamente en un año se registraron allí 1.245 muertes en manos de la policía en 2020.

Como en otros cuestionados operativos, la policía aseguró que fue recibida a tiros por supuestos criminales en la parte alta de la favela cuando se preparaba para comenzar la operación, que busca “localizar y capturar líderes criminales” escondidos.  Según el primer balance, los policías aprehendieron nueve fusiles, cuatro pistolas y granadas.

En el “enfrentamiento”, según la fuerza, fallecieron diez supuestos delincuentes y una vecina que fue alcanzada por una bala perdida. En tanto que otras dos personas se encuentran heridas y fueron trasladas al Hospital Getulio Vargas de Río de Janeiro.

La objetivo de la incursión policial, que comenzó a las 4 de la madrugada, es detener a jefes del grupo criminal Comando Vermelho, una de las principales facciones criminales del país, que se encuentran escondidos en el complejo la Penha, un enorme conjunto de favelas en la zona norte.

El tiroteo de este martes tiene lugar un año después de que una operación similar dejara 28 muertos en la favela de Jacarezinho, considerada hasta el momento la más letal de Río de Janeiro. La ONU había reclamado a las autoridades brasileñas que abrieran una investigación sobre estos violentos sucesos, pero el presidente Jair Bolsonaro prefirió felicitar a los efectivos que participaron de la operación.

El año pasado, el estudio “Piel de blanco: el color de la violencia policial” constató que los asesinatos en manos de las fuerzas del orden en Río de Janeiro, Bahía, Ceará, Piauí, Pernambuco, São Paulo y Maranhão siempre afectan a porcentajes mayores de población negra en cada uno de esos territorios.

Por otro lado, según esta investigación, la probabilidad de que una persona negra sea asesinada en Brasil es 2,6 veces mayor que personas de otros grupos. Los homicidios por cada 100 mil habitantes negros fueron 29,2 en 2019, mientras en el resto de la población fueron 11,2.