Violencia institucional: un informe ratifica el sesgo racista de la policía de Brasil

La policía brasileña mata mucho y en particular mata a la población negra. Esas podrían ser las principales conclusiones de una investigación realizada por la Red de Observatorios de Seguridad en siete estados brasileños durante 2020.

El estudio «Piel de blanco: el color de la violencia policial» constató que los asesinatos en manos de las fuerzas del orden en Río de Janeiro, Bahía, Ceará, Piauí, Pernambuco, São Paulo y Maranhão siempre afectan a porcentajes mayores de población negra en comparación con la población que se considera negra en cada uno de esos territorios.

El caso de Río de Janeiro es el más paradigmático. En 2020 el 86% de los asesinados por acciones policiales fueron negros, pero el porcentaje de la sociedad carioca que se considera negra es del 51,7%.

En Río de Janeiro se registraron 1.245 muertes en manos de la policía. Solo en la capital del estado se registraron 415 muertes en operativos policiales en 2020, de los cuales 90% eran personas negras.

Prácticas racistas naturalizadas

El coordinador de investigaciones de la Red de Observatorios de Seguridad, Pablo Nunes, explicó que el estudio refleja que en Brasil persisten prácticas racistas que se llevan adelante “con el consentimiento de las autoridades y la naturalización de gran parte de la sociedad».

«En todos los estados analizados, los negros están más representados entre el número total de personas asesinadas que en la población en general. Esto muestra una estructura brasileña para la reproducción del racismo y una cierta aceptación de estas muertes en la sociedad», señaló el especialista.

En línea con estas conclusiones, en agosto se presentó en Brasil el informe anual del Atlas de la Violencia, creado por el Foro Brasileño de Seguridad Pública, el Instituto de Economía Aplicada y el Instituto Jones dos Santos Neves.

Más chances de morir según el color de piel

Según esta investigación, la probabilidad de que una persona negra sea asesinada en Brasil es 2,6 veces mayor que personas de otros grupos. Los homicidios por cada 100 mil habitantes negros fueron 29,2 en 2019, mientras en el resto de la población fueron 11,2.

El informe indicaba que 77% de las víctimas de homicidio a nivel nacional eran personas negras. En cuanto a las mujeres negras, representaron el 66% del total de mujeres asesinadas.

Entre 2009 y 2019, en la población no negra la disminución de los asesinatos fue de 30,5%, mientras que fue de 15,5% para las personas negras.