Víctimas de las esterilizaciones convocaron a una marcha para que no vuelva el fujimorismo

A dos semanas de la segunda vuelta de las presidenciales en Perú, organizaciones sociales y civiles convocaron a una movilización en rechazo a la candidatura de Keiko Fujimori y a la fuerza que representa. Recientemente, la postulante de derecha negó las esterilizaciones forzadas que llevó adelante su padre, lo que enervó a cierto sector de la oposición y a las víctimas de Alberto Fujimori, quien está bajo investigación por violaciones a los derechos humanos. 

Tras el crecimiento de la candidata que apoya gran parte del arco de la derecha peruana y a pocos días del balotaje del 6 de junio, diversos colectivos convocaron para el próximo sábado a una gran marcha para denunciar que una vuelta del fujimorismo al poder representa “una amenaza” para el país.

Entre los que convocan en el país y en el mundo a la marcha bautizada “Por el Perú, Keiko no va”, sobresalen las víctimas de la política de esterilizaciones forzadas contra campesinas e indígenas durante el Gobierno de Fujimori. 

Esta semana, consultada por el indulto que prometió otorgar a su padre en caso de ser presidenta, Keiko afirmó que se trató de “un plan de planificación familiar”. Con esas palabras se refirió al Programa Nacional de Salud Reproductiva y Planificación Familiar, practicado entre 1996 y 2000, donde se estima que se esterilizaron a unas 300.000 personas.

Son numerosos los testimonios de mujeres andinas, pobres y quechuahablantes que denuncian haber sido sometidas a ligaduras de trompas sin su consentimiento, bajo coacciones y sin el equipamiento y condiciones mínimas, lo que a algunas les causó lesiones graves e incluso la muerte.

Además de las víctimas de las esterilizaciones, participarán de la movilización representantes de los gremios de universidades nacionales y privadas, la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP), entre otros.

En el manifiesto que presentaron hoy se definieron como “un movimiento amplio” de organizaciones y ciudadanos que se unen “para defender al Perú frente a un nuevo fujimorismo” y recordaron que durante el Gobierno electo y, luego del autogolpe, la dictadura de Fujimori se produjeron asesinatos, desapariciones y esterilizaciones forzadas, se vulneraron derechos laborales y se instituyó “la corrupción como forma de hacer política”.

En paralelo, el Estado “abandonó” derechos como la educación y salud, destacó el texto.

“Nos sumamos a las exigencias de un nuevo pacto social a través de una Asamblea Constituyente popular”, agregó el pronunciamiento, en consonancia con una de las principales propuestas del candidato de izquierda Pedro Castillo, el rival de Fujimori en la segunda vuelta electoral peruana, aunque no expresaron un apoyo explícito.

En contexto

Como contracara, crece en los medios de comunicación y entre figuras famosas la campaña a favor de la candidata por la fujimorista Fuerza Popular y, principalmente, en contra de Pedro Castillo, a quien igualan con el “comunismo”.

En este clima de creciente tensión y de una campaña electoral que promete ser una de las más sucias de los últimos tiempos, los dos candidatos presidenciales presentaron oficialmente a parte de sus equipos técnicos.

Castillo presentó a un reconocido físico y un exfiscal del juicio que condenó al padre de su rival, el exmandatario Alberto Fujimori, mientras que ella eligió a un grupo de políticos con pasado antifujimorista.

Ambos candidatos esperan que el prestigio de sus colaboradores los ayuden a sumar votos.

El domingo pasado, el primer simulacro nacional de votación lo dio como ganador a Castillo con un 51,1% de los votos, mientras que Fujimori perdería con un 48,9%.