Venezuela denunció una invasión paramilitar fallida, desmentida por Colombia y Guaidó

El gobierno de Venezuela afirmó que frustró un intento de invasión de “mercenarios terroristas procedentes de Colombia”, con un saldo de varios “abatidos y capturados”, denuncia luego desmentida por la cancillería colombiana y por el líder de la oposición venezolana, Juan Guaidó.

El ministro de Interior y Justicia, Néstor Reverol, destacó en un mensaje televisivo que los supuestos invasores intentaron entrar a Venezuela por la costa al norte de Caracas, en lanchas rápidas. De acuerdo al funcionario, tenían el objetivo de “cometer actos terroristas, asesinatos a líderes del gobierno revolucionario, incrementar la espiral de violencia, generar caos y confusión en la población, y con ello derivar en un nuevo intento de golpe de estado”.

“Gracias a la acción inmediata, oportuna y efectiva de nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana (fuerzas armadas) y de la Fuerza de Acciones Especiales (FAES, comando de élite de la Policía Nacional) fueron abatidos unos y detenidos otros, así como la incautación de fusiles de asalto que más adelante daremos detalles, ya que la operación continúa”, afirmó Reverol. El incidente dejó al menos ocho muertos y dos detenidos (ciudadanos estadounidenses). 

La cancillería colombiana respondió en un comunicado que la del gobierno venezolano era “una acusación infundada” que busca “comprometer al gobierno de Colombia en una trama especulativa”. 

“Intentan desviar la atención respecto de los verdaderos problemas que vive el pueblo de Venezuela, mediante la acostumbrada estrategia de ese régimen ilegítimo de buscar debates y distractores externos en momentos de crisis interna”, respondió el gobierno de Iván Duque. 

En tanto, Guaidó dijo en un comunicado que la denuncia era “un montaje fabricado o un hecho delictivo manipulado por la dictadura para continuar la persecución hacia el gobierno interino, la Asamblea Nacional (AN, parlamento) y las fuerzas democráticas”.

“El régimen busca desviar la atención ante un supuesto hecho en las costas del estado Vargas, plagado de incongruencias, dudas y contradicciones”, añadió Guaidó, autoproclamado presidente interino. 

Esta no es la primera vez que la administración Maduro denuncia un intento de desestabilización organizado y lanzado desde Colombia, un férreo aliado de Estados Unidos, uno de los países que más impulsa las denuncias de violaciones de derechos humanos en Venezuela y de los que más refugiados recibió desde ese país.