Uruguay habla de “guerra al narcotráfico” y quiere la vuelta de la DEA

El ministro del Interior, Jorge Larrañaga, anunció que comenzó las gestiones para que la Administración para el Control de Drogas estadounidense y otras agencias de seguridad internacionales vuelvan a instalarse en Montevideo. El gobierno de Lacalle Pou busca así dejar atrás las políticas del Frente Amplio -que incluyeron la legalización y regulación de la venta de marihuana- y volver al peligroso paradigma de la “guerra al narco”.

“Yo he hablado con las agencias, quiero que quede claro que sí he hablado con estas agencias. Me parece importante que también puedan estar en Uruguay, porque el país precisa tecnología, recursos para poder tener más efectividad en la lucha contra el narcotráfico”, expresó Larrañaga.

La DEA cerró su oficina en Montevideo hace un año. El ministro del Interior en ese momento, Eduardo Bonomi, dijo que la partida se relacionaba con el poco poder que el narcotráfico tenía en el país. “La propia DEA se retira porque entiende que Uruguay no es el problema”, afirmó.

Sin embargo, para Larrañaga esa salida fue porque la agencia estadounidense “no encontró respuestas en el Gobierno anterior“. “No se fue porque estaba solucionado el tema del narcotráfico en el país”, sostuvo el funcionario de Lacalle Pou.

“Si no libramos esta guerra con toda decisión, con todos los costos que pueda abrigar vamos a tener numerosos dramas en la vida nacional en el futuro, a parte de los que ya tenemos”, insistió Larrañaga y desestimó las críticas por las consecuencias de esas políticas en países como México y Colombia. “Que no me vengan con ese tipo de discusiones de que las guerras contra el narcotráfico costaron miles de muertos en México cuando no es asimilable la situación entre México y Uruguay”, sentenció.