Una nueva caravana hondureña cruzó Guatemala rumbo a Estados Unidos

Al menos un centenar de hondureños ingresaron este miércoles a Guatemala tras cruzar masivamente una frontera al noreste del país centroamericano. La caravana había partido el partes desde San Pedro Sula con rumbo a Estados Unidos y entraron a Guatemala por el departamento de Izabal, en la costa al Océano Atlántico de ambos países. El presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador ya aclaró que no les brindará un salvoconducto hacia EE. UU.

Unos 400 hombres, mujeres y niños se aglomeraron en Corinto, en la frontera de Honduras con Guatemala, unos 220 km al norte de Tegucigalpa. Un oficial les pidió pasar a la oficina de Migración para registrarse antes de cruzar la frontera. Sin embargo, los migrantes rompieron el cerco de policías y lograron entrar a Guatemala.

Otros migrantes que llegaron después a Corinto desde San Pedro Sula en grupos pequeños fueron retenidos por los agentes que les pidieron documentos .Honduras registró la salida de otras cuatro caravanas entre octubre de 2018 y abril de 2019.

Guatemala y Honduras tienen un acuerdo mediante el cual sus ciudadanos pueden cruzar las fronteras de ambos países sin inconvenientes, siempre y cuando accedan al registro aduanero con su documento de identificación. No así con México.

El flamante presidente guatemalteco, Alejandro Giammattei, advirtió que serán «extremadamente exigentes» con la documentación de los menores de edad para comprobar que viajan con sus padres o tutores y adelantó que el canciller mexicano, Marcelo Ebrard, le aseguró que México «utilizará todo lo que esté en sus manos» para evitar el paso de la caravana.

Con mochilas en la espalda, cerca de 1.000 personas, hombres y mujeres, algunos con niños en brazos y coches, se aglomeraron desde la tarde del martes en la estación de micros de San Pedro Sula, 180 km al norte de Tegucigalpa. Según sus propias palabras, la opinión generalizada es que abandonan Honduras ante la falta de trabajo y por las condiciones de violencia que imperan en la nación centroamericana.

Al filo de la medianoche, cerca de la mitad del contingente salió caminando hacia Corinto. En el trayecto, algunos subieron a camiones o vehículos que ofrecieron llevarlos, mientras los demás avanzaban lentamente a pie a la orilla de la carretera. Los migrantes caminaban por la carretera asfaltada al borde del mar Caribe mientras policías y militares los seguían de cerca en vehículos y retenes.

Según varias fuentes, la policía hondureña intentó reprimir el paso masivo de la caravana, compuesta por hombres, mujeres y niños, con el lanzamiento de bombas lacrimógenas.

Miembros de la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH) de Guatemala se hicieron presentes este miércoles en varias fronteras para verificar la situación, incluida la de Corinto.