Una marcha desesperada, más de 3.000 kilómetros a pie para llegar a EE.UU.

Más de 7.000 centroamericanos, la mayoría de Honduras, avanzan en caravana hacia Estados Unidos para intentar cruzar en masa la frontera. Los migrantes ya recorrieron cientos de kilómetros y pasaron dos noches en México a la intemperie. El portavoz de la ONU pidió que sean tratados “con respeto y dignidad”. La respuesta del presidente estadounidense Donald Trump fue, sin embargo, recortar la ayuda económica a Centroamérica por no “impedir que la gente salga de su país”.

Los migrantes reanudaron este lunes la marcha para llegar a la frontera de Estados Unidos, a 3.000 km de distancia. Ayer, luego de una jornada de siete horas de caminata, los caminantes llegaron a la pequeña ciudad de Tapachula, de 300.000 habitantes, en Chiapas, México.

“Llegamos quemados por el sol, con llagas, pero llegamos. Nuestros coraje es más grande que las amenazas de Trump”, dijo Britany Hernández, una joven morena de grandes ojos negros mientras recibía algo de comida tras hacer una larga fila.

El parque central de Tapachula no alcanzaba para albergar a los cientos de migrantes que llegaban bajo una lluvia torrencial. “Para nosotros este piso, esta ciudad, es la gloria. Para usted puede ser algo feo, pero nosotros estamos felices”, dijo Brandon Ruíz, un agricultor que huye de la amenaza de las maras, mientras extendía una bolsa en el suelo para acostarse.

Mientras tanto, una segunda caravana de casi un millar de hondureños inició el domingo su travesía a pie desde Guatemala para llegar a la frontera con México, en ruta hacia Estados Unidos.

Honduras es uno de los países más violentos del mundo, con una de tasa de homicidios de 43 por cada 100.000 habitantes, superando ampliamente el promedio mundial de países sin guerra. Siete de cada diez hondureños viven en la pobreza, según el Banco Mundial.

La caravana de migrantes centroamericanos que se dirigen a Estados Unidos abarca a más de 7.000 personas, aseguró el portavoz adjunto de la ONU, Farhan Aziz Haq, en base a una estimación de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

“La caravana comprende a 7.233 personas, muchas de las  cuales tienen la intención de continuar su marcha hacia el Norte”, informó el portavoz durante una conferencia de prensa, en la que pidió que los migrantes sean “tratados con respeto y dignidad”.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el lunes una reducción inmediata de la ayuda a Honduras, Guatemala y El Salvador, acusándoles de no haber sido capaces de “impedir que la gente salga de su país para ingresar a Estados Unidos de manera ilegal”.