Una exposición inigualable de los olmecas sale por primera vez de México y conquista París

Europa alberga por primera vez la exposición más importante de la desconocida civilización olmeca, con una cabeza colosal de cinco toneladas como estrella indiscutible. La mayoría de estas piezas no habían dejado nunca las salas de los museos mexicanos y lo hicieron ahora para entrar al museo Quay Branly-Jacques Chirac de París.

Cubriendo un periodo de más de 2.500 años, la exposición, que ocupará varias salas del museo parisino hasta el 25 de julio de 2021, permite ver las estatuas de madera más antiguas encontradas en Mesoamérica, que datan del 1.200 a.C., objetos y figuras hechos de jade, un material semiprecioso que estas culturas ya utilizaban hace más de dos mil años.

“Las esculturas que se exponen en ‘Los Olmecas y las culturas del Golfo de México’, pertenecen a los vestigios de la cultura más antigua de Mesoamérica y quizá la más influyente”, asegura la comisaria de la exposición, Cora Falero.

La exhibición abre con la Cabeza Colosal de San Lorenzo que, a pesar de sus 4.5 toneladas y 1.80 metros de altura, es la más chica de las diez cabezas monumentales encontradas en el sitio olmeca de San Lorenzo Tenochtitlán (Veracruz); y cierra con La Mujer Escarificada de Tamtoc (San Luis Potosí), una pieza atípica hecha en arenisca y de formas sublimes, la cual revela la importancia de la mujer en las creencias y organización social.

Son muchos los misterios y enigmas que rodean esta civilización considerada “madre” para muchos historiadores. Nunca se pudo descifrar el lenguaje que plasmaban en piedra mediante símbolos y dibujos, por ejemplo.

Al día de hoy, tampoco se pudo leer por completo su calendario, que precedió a la versión maya, más conocida por sus presagios.

Sin embargo, sí se conoce que otra de sus formas de comunicación se materializaba a través de sus esculturas, con las que enviaban mensajes por la posición perpendicular en la que eran colocadas, y como fueron encontradas guardando las puertas de ciudades como La Venta o San Lorenzo.