Una escuela que visibiliza la lucha de las mujeres negras es la campeona del Carnaval de Río

El trofeo de este año del multitudinario Carnaval de Río de Janeiro, marcado por la crítica hacia el gobierno contra Jair Bolsonaro, se lo llevó la escuela de samba Unidos de Viradouro, con un desfile que exaltó la lucha de las mujeres negras en Brasil. En medio del baile y de las plumas, el grupo presentó una “opera” carnavalesca que recuperó la historia de las esclavas que lavaban la ropa en la ciudad de Salvador para pagar por su libertad.

El desfile titulado “Viradouro de alma lavada” homenajeó a las “Ganhadeiras de Itaupa”, la quinta generación de mujeres que trabajaban como lavanderas o salían con sus canastas a pie para ahorrar y poder comprar su libertad. A ellas las presentaron como las primeras feministas de Brasil por su empeño para luchar por la libertad y por la importancia que tuvieron para la formación cultural de Bahía.

Una de las últimas presentaciones,, titulada “Luche como una mujer”, llevó al Sambódromo mujeres negras que militan contra el machismo, el racismo y otras discriminaciones.

Una de las carrozas alegóricas más aplaudidas de Viradouro cargaba un acuario con 7.000 litros de agua, que representaba la laguna en que las mujeres lavaban la ropa, y en el que la atleta Anna Giulia, de la selección brasileña de natación sincronizada, se sumergía hasta por períodos de un minuto disfrazada de sirena. Según explicaron sus integrantes, decidieron contar este relato para realzar la lucha de las mujeres negras brasileñas contra todos los prejuicios que sufren.

Viradouro obtuvo 269,7 puntos de 270 puntos posibles de los 36 jurados que calificaron este año el desfile de las escuelas de samba del llamado Grupo Especial, considerado el mayor espectáculo del mundo al aire libre y evento más atractivo del carnaval de Río.

Viradouro fue campeona en un año en que varias escuelas hicieron desfiles con duras críticas políticas y sociales contra Bolsonaro. La campeona recibió la misma puntuación que la escuela Grande Rio, en cuyo desfile defendió la lucha contra la intolerancia religiosa en Brasil y el fin de los ataques a los cultos afrobrasileños, pero Viradouro se quedó con el título gracias a los criterios de desempate.

Otra de las presentaciones más impactantes fue la de la escuela Mangueira, la más popular de Brasil, que propuso un desfile con la figura de Jesús como un negro, indio y mujer que vive en una favela y es duramente reprimido por la policía.