Una entrega "a matacaballo"

Una mayoría de los legisladores mexicanos reformó la Constitución para permitir que las empresas extranjeras tengan acceso a los hidrocarburos del país, estatizados en 1938 por Lázaro Cárdenas. El comportamiento de los legisladores es considerado por algunos analistas locales como pandillezco.

Luis Linares Zapata – La Jornada (México)
“La brevedad posible. Sin miramiento ni respeto ciudadano alguno, los legisladores de PRI y PAN respondieron, co­mo voraz pandilla, al llamado del amo. Los centros de poder hegemónico del mundo occidental expresaron de inmediato su beneplácito por los cambios constitucionales efectuados a matacaballo. Sus deseos y órdenes derivadas han sido cumplimentados con puntual mansedumbre”, dice.
“Las puertas, otrora cerradas, que a duras penas mantenía la Carta Magna mexicana, se les abrieron de par en par y sin condiciones. Gozosos legisladores, de los dos niveles de gobierno, a cual más indignos, celebraron rumbosamente su fechoría. Después de ellos, y sus tambaleantes conciencias, poco es lo rescatable del naufragio por venir. Nada queda ya de aquel Estado devenido de la primera revolución social del siglo pasado. Los modernizadores, cabalgando desde el estado de México sobre densos fajos de billetes, soliviantaron las voluntades, ya muy maltrechas, de cuanto político fueron encontrando en su camino. La misma velocidad de su actuar recuerda la de esos malhechores que se amparan en la medianoche para sus ilícitos negocios”, expresa el autor.
Linares Zapata considera que “La aparente atonía en que parece haber caído la sociedad se irá recomponiendo al paso de los días. La contrariedad existente, mezcla de postración y desesperanza, no durará por siempre. El coraje acumulado de los mexicanos, sin duda alguna, irá creciendo con los maltratos que seguirán ocasionado las tales reformas presumidamente transformadoras”.
Asevera que ” las salvedades energéticas, favorables a los extranjeros, harán que sus negocios aceleren la concentración y las desigualdades. No habrá resquicio para mitigar la pobreza y la exclusión concomitante al modelo en boga hasta que algún imprevisto cambie, no sin ribetes violentos, el desolador panorama actual”.

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