“Una cordial conversación”, Macri y Bolsonaro hablaron por teléfono

A 12 días del balotaje en Brasil, el presidente Mauricio Macri y el candidato ultraderechista Jair Bolsonaro tuvieron una “cordial conversación” en la que abordaron “la relación estratégica entre ambos países” en medio de la campaña electoral. El diálogo había sido adelantado por el candidato del PSOL días atrás, cuando “felicitó” al mandatario argentino por haber “sacado a la Dilma Kirchner”.

Macri aceptó esta mañana el llamado del ex militar, cuestionado por sus dichos misóginos, xenófobos, racistas y homofóbicos. A través de un breve comunicado, el Gobierno  comentó que la charla entre ambos se trató de “una cordial conversación en el marco del actual proceso electoral de Brasil y la relación estratégica entre ambos países”.

Según circuló, el presidente argentino se comprometió a “trabajar en conjunto” con Bolsonaro en caso de que gane la segunda vuelta del próximo 28 de octubre frente al candidato del Partido de los Trabajadores (PT), Fernando Haddad, y llegue al Palacio del Planalto.

El viernes pasado, Bolsonaro adelantó que deseaba reunirse pronto con el presidente y lo felicitó a la distancia por haber derrotado al kirchnerismo. “Ante todo, un abrazo a Macri, que terminó con la ‘Dilma Kirchner’”, ironizó Bolsonaro, equiparando a las ex presidentas Cristina Kirchner y Dilma Rousseff.

La relación entre el gobierno de Macri y el candidato del PSOL se fue fortaleciendo antes y después de la primera vuelta electoral, en la que Bolsonaro obtuvo el 46,01 por ciento de los votos.

Antes de los comicios fue el canciller argentino Jorge Faurie el que definió al ex militar como un candidato de “centroderecha” pese a que en más de una vez reivindicó la tortura y la dictadura militar. “Hay dos candidatos, uno representa a la centroizquierda y otro a la centroderecha. Ambos están prácticamente con una paridad y es muy importante el resultado de la primera vuelta”, había resaltado sobre el candidato de extrema derecha que defiende abiertamente los tormentos y los gobiernos de facto.

Así y todo, después de la segunda vuelta, el canciller Faurie insistió en su defensa: “Brasil mira hacia el futuro y no al pasado”, manifestó en una conferencia tras los resultados.