Un proceso transformador sin igual

Bolivia
W. Abraham Pérez Alandia 

Los logros del modelo boliviano son indiscutibles, pero además demostraron que la independencia y soberanía económica son posibles, sin la intervención ni el condicionamiento de instituciones internacionales foráneas. Las políticas implementadas desde 2006 han colocado al país en el escenario internacional como un ejemplo para comprender la necesidad de otra economía, de pensamiento heterodoxo y no convencional. El sistema transformador que trae prosperidad, beneficia de forma incluyente a todos e implica una disminución de las desigualdades.

W. Abraham Pérez Alandia *-  La Época (Bolivia)

A partir del 2006, el modelo económico se coloca al servicio de toda la población, con el objetivo de preparar al Bolivia para tomar los retos y enfrentar las oportunidades que el siglo XXI nos plantea, beneficiando a toda la población. Esto implica, en el ámbito económico, apostar por una economía eficiente y competitiva, creadora de empleo, que asuma el marco de la dimensión mundial en el que se desempeña. Todo eso y mucho más, con un modelo o sistema económico, que genere una prosperidad que beneficie de forma incluyente a todos, que implique una disminución de las desigualdades. Estos objetivos están comprometidos en documentos específicos que sustentan las acciones y decisiones que se toman en materia de políticas económicas y políticas sociales, como son: la Constitución Política del Estado Plurinacional, los Planes de Desarrollo Integral, los Planes Operativos Anuales, etc. El contenido de estos documentos son mandatos que los operadores políticos deben dar cumplimiento obligatorio, está en la razón por la que, la calidad técnica y formación política de los operadores es un requisito fundamental. El cumplimiento de los mandatos constitucionales requiere de militantes con calidad tecno-política. Eficiencia técnica y sensibilidad social, son las condiciones imprescindibles del militante.

El país llegó al límite de tener gobernantes que favorecían al capitalismo transnacional y minorías oligárquicas, entregando los recursos naturales y conformándose con migajas del excedente económico para exportarlos a cuentas paradisiacas. Este límite necesitaba un cambio en el rumbo de la política económica que se proponga como objetivo conseguir un crecimiento estable y mejor distribución social de los frutos de dicho crecimiento. Había la necesidad de reorientar esos modelos económicos tradicionales, del republicanismo, a un modelo económico de crecimiento y desarrollo con mayor eficiencia en el uso y consumo de recursos.

Dicho modelo actualmente se denomina “Modelo Económico Social Comunitario Productivo” (MESCP), pilar fundamental del Estado Plurinacional de Bolivia. Uno de los objetivos de este modelo económico se refiere a la erradicación de la pobreza, mediante una distribución y redistribución de los excedentes que se generan en la economía, eficiente e incluyente. Estos objetivos son la antítesis de las formas distributivas del modelo anterior, practicada por la corriente neoliberal, cuyos operadores trabajaban para favorecer al capital transnacional y a las minorías rentistas.

Para el funcionamiento del modelo MESCP, el Estado tenía que asumir el control de los recursos naturales estratégicos como los hidrocarburos, la minería y la generación de energía. Transformaciones que repercutieron en la expansión de los ingresos públicos para ser utilizadas en la aplicación de políticas económicas de corte heterodoxo, que se orienten al potenciamiento económico del mercado interno.

Actuar en el marco de este modelo (MESCP) significa operar en el corto plazo pensando en la Economía que queremos, tanto para el mediano, como en el largo plazo. Es apostar por un proceso de transformaciones estructurales políticas, sociales y económicas, que tomen en cuenta: la soberanía de los sectores productivos de la economía al servicio de los excluidos, la transición a la obtención energética a ser distribuida a todas las regiones del país y exportar los excedentes, la innovación continua, el desarrollo social y económico. En suma, se trata de implementar, políticas que profundicen la cohesión y la transformación permanente de la sociedad como segmentos de prosperidad, productividad y empleo, a mediano y largo plazo.

“Los resultados positivos que muestran los indicadores macroeconómicos importantes son, básicamente, producto de la toma de decisiones que se hacen en las distintas reparticiones del Gobierno Plurinacional, sin la intervención ni el condicionamiento de instituciones internacionales foráneas, como el FMI o el BM”

En términos de la mejor distribución de los frutos del crecimiento de la economía boliviana, a partir del 2006 el Gobierno Plurinacional, implementó varias políticas como: la expansión del Salario Mínimo Nacional, el incremento del salario básico, mayor a la inflación del periodo anterior. Además de la implementación de transferencias condicionadas, como los bonos: Juancito Pinto, Juana Azurduy, Desayuno Escolar, no condicionadas como la Renta Dignidad, otras como la diferenciación en las tarifas del servicio eléctrico y comunicacional a espacios y poblaciones de bajos recursos.

Los resultados del MESCP son indiscutibles, han colocado a Bolivia en el escenario internacional como un ejemplo para comprender la necesidad de otra economía y pensamiento heterodoxo y no convencional. Es cierto que faltan vastos caminos por recorrer, para consolidar nuestra soberanía económica en el ámbito internacional, pero que se avanzó, ¡Si que se lo está haciendo!

El aporte al crecimiento sostenido es, básicamente, el esfuerzo interno, resultado del cambio en la orientación de las políticas económicas, políticas que se coordinan entre los distintos sectores que operan. La política fiscal y monetaria están en permanente relacionamiento para aportar a los resultados obtenidos, la política productiva y de inversión pública apoya al crecimiento y la dinámica macroeconómica.

Los mayores aportes al crecimiento fueron el consumo, el gasto público y la Formación Bruta de Capital Físico. En tanto que las exportaciones netas están sujetas a los vaivenes de la economía mundial y regional, restando nuestras posibilidades de mayor crecimiento en algunos periodos, como el: 2007, 2008, 2011 2013 y el 2016.

Los resultados positivos que muestran los indicadores macroeconómicos importantes son, básicamente, producto de la toma de decisiones que se hacen en las distintas reparticiones del Gobierno Plurinacional, sin la intervención ni el condicionamiento de instituciones internacionales foráneas, como el FMI o el BM. Estas decisiones soberanas están orientadas por CPE, planes y proyectos definidos. Son ejecutadas por operadores militantes del proceso y equipo de tecno-políticos en las instituciones principales. En las filas de este recurso humano valioso se encuentra el c. Luis Arce Catacora y todos los miembros del equipo que él mismo se encargó de reclutar y formar. Esta comunidad de profesionales con sensibilidad social y militancia política es responsable de continuar con las tareas pendientes, para continuar la continuidad y profundización de este proceso. Proceso que está liderado por las principales autoridades del gobierno, el presidente y el vicepresidente.

Desde estas páginas de este medio de comunicación, enviamos todas nuestras energías positivas para el pronto restablecimiento de la salud del Compañero Luis Arce y pronto retorno a las trincheras de la lucha.

Es importante no hacer, ni el mínimo caso de las especulaciones que suelen hacer los mal agüeros de la militancia macri-temerista, cuya tarea es causar el miedo y la desconfianza en la población, utilizando su estrategia de “Cartel de la Mentira”.

La economía marcha por lo
s rumbos trazados, para conseguir los objetivos planteados y decididos desde al 2006, la independencia y soberanía económica es posible y esperanza de ese mundo diferente. 

* Docente investigador titular DEL IIE-UMSA, economista subversivo, miembro de la “Red Boliviana de Economía Crítica”.

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