Un proceso de paz “desdibujado”

El número dos de la exFARC renunció a su banca, una de las cinco que le corresponden a la ex guerrilla como resultado del acuerdo de paz firmado en 2016. Iván Márquez consideró que hay razones “insalvables” como la modificación unilateral por parte de las autoridades que “desfiguraron el acuerdo”.

El número dos y ex jefe de las FARC, Iván Márquez, anunció que no asumirá su banca el próximo 20 de julio por razones que consideró “insalvables”. Según informó el ahora miembro del Consejo Político Nacional del partido en el que se convirtió la guerrilla, la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, el proceso de paz ha sido un “montaje judicial o entrampamiento urdido por el fiscal General colombiano y la DEA”.

El escaño de Márquez es uno de los cinco que le corresponden a los exguerrilleros de las FARC, según el acuerdo de paz firmado en 2016 con el Gobierno nacional.

Por medio de una carta, el líder de la exguerrilla aseguró que la primera razón es la captura de su copartidario Jesús Santrich, quien está preso en una cárcel de Bogotá y es pedido en extradición por la justicia de los Estados Unidos que lo acusa de narcotráfico. A juicio de Santrich, todo ha sido un “montaje” orquestado por el gobierno colombiano y la DEA.

“Siento que la paz de Colombia está atrapada en las redes de la traición, y no tanto porque no se haya materializado lo acordado -que requiere unos tiempos para su concreción-, sino por las modificaciones introducidas que desfiguraron el acuerdo”, apuntó Márquez en su misiva.

Márquez mencionó también que la Justicia Especial para la Paz fue “desdibujada” de lo que se plasmó en el acuerdo firmado. “No hay antecedentes próximos en el planeta Tierra en el que un acuerdo de paz, luego de firmado y celebrado por los plenipotenciarios de las partes, haya sido modificado al antojo de personas interesadas, ajenas a esa construcción”, indicó.

Finalmente, resaltó que hay una falta de “determinación para cumplir con asuntos esenciales del acuerdo como la reforma política”. Ante la decisión de Márquez de no asumir su banca, el lugar será ocupado por el exguerrillero Benkos Biohó.

Firmado a finales de 2016, el pacto de paz atraviesa por un difícil proceso de implementación e incluso el presidente electo, el derechista Iván Duque, ha prometido correcciones a lo acordado. Para Duque, quien asumirá el 7 de agosto, los jefes rebeldes que sean hallados culpables de delitos de lesa humanidad no deben desempeñarse como congresistas.