Un permiso que llegó tarde: Lula tuvo que despedir a su hermano desde la cárcel

El expresidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, no logró estar presente en el entierro de su hermano, que falleció ayer, a los 79 años, víctima de un cáncer de pulmón. Desde la cárcel de Curitiba, donde se encuentra preso sin condena firme, Lula pidió autorización para darle el último adiós a su hermano Vavá pero la Justicia se lo negó. Más tarde el tribunal le concedió un habeas corpus pero el permiso llegó cuando el cuerpo ya había sido sepultado en el cementerio de Pauliceia de Sao Bernardo do Campo, ciudad industrial a 20 km de San Pablo.

La defensa del exmandatario había solicitado la libertad temporal ayer a la tarde pero tanto la jueza de primera instancia como un tribunal de segunda instancia negaron el pedido argumentando que no podían garantizarle seguridad y logística para su traslado hasta la localidad de Sao Bernardo do Campo, donde fue sepultado.

El presidente del Tribunal Supremo, el juez José Antonio Dias Toffoli, concedió un habeas corpus para asegurar «el derecho de Lula de encontrarse exclusivamente con sus familiares, en la fecha de hoy, en la Unidad Militar de la Región, inclusive con la posibilidad de que el cuerpo sea llevado a la referida unidad militar a criterio de la familia».

Sin embargo, la decisión llegó justo en el momento en el que Genival Inácio da Silva, conocido como Vavá, era sepultado.

La autorización de la justicia le permitía a Lula reunirse con su familia en un cuartel militar de Sao Paulo pero el mandatario prefirió permanecer en su celda en la sede policial de la ciudad de Curitiba y ser visitado mañana por sus familiares, informaron dirigentes del Partido de los Trabajadores (PT).

«Lula no tiene motivos para encontrarse a escondidas con su familia como si eso fuese un favor de la Fiscalía y de la Justicia», afirmó el diputado Paulo Pimenta, un importante dirigente de la formación izquierdista, citado en la cuenta de Twitter del PT.

Según Pimenta, Lula consideró que la decisión de la Justicia de impedirle despedirse de su hermano mayor en el cementerio de la ciudad de Sao Bernardo do Campo y de autorizarle una reunión con familiares en un cuartel militar forma parte de la persecución política contra el expresidente.

Lula señaló al ministro de Justicia, el exjuez Sérgio Moro, el mismo que condenó a Lula a prisión en primera instancia, como uno de los responsables de la negativa. Lula «no va a viajar a Sao Bernardo do Campo porque no pretende someterse al circo montado por Sergio Moro», agregó Pimenta.

De acuerdo con voceros del PT, Lula quería acudir al entierro de su hermano pero la Justicia tan sólo le autorizó una reunión familiar cuando el cuerpo de Genival Inácio da Silva, conocido como Vavá, ya había sido sepultado.

«Es lamentable que la decisión sólo haya salido a esa hora. Y no era para ver el cuerpo de Vavá sino para hablar con la familia. Lula con mucha dignidad agradeció pero no viajará. No tiene sentido», agregó el ex ministro Gilberto Carvalho, que fue un importante colaborador de Lula en sus gobiernos (2003-2010).