Un paseo a la locura

Argentina
Jorge Rachid

Designaciones familiares en cada ámbito de la administración pública. Licitaciones millonarias que se lleva el “amigo presidencial” Nicky Caputo. Acuerdos con Shell firmados por el ministro de Energía, ex Ceo de la empresa. La titular de Aerolíneas Argentinas criticando el “despilfarro” por la adquisición en cuotas de nuevos aviones. El régimen macrista es un verdadero papelón tras otro.

Imágenes de Kirchner y Chávez rodeando la Pirámide de Plaza de Mayo - Foto: ES Fotografía

Jorge Rachid* – Latinoamérica Piensa

Mientras el elenco estable del Gobierno repite que las medidas que se están tomando, los despidos y el endeudamiento, entre otras, son producto de los “desastres cometidos en estos 12 años de peronismo”, el pueblo argentino asiste azorado a la súbita transformación del diálogo en atropellos. La institucionalidad prometida fue arrasada, los trabajadores antes respetados, son cesanteados de manera indigna, a través de agentes de seguridad privada con listas ad hoc.

El ministro de Energía, Juan José Aranguren (ex Ceo de Shell) anunció que el tarifazo en el servicio eléctrico se trasladará también al gas, impactando sobre la canasta familiar, y volcando más recursos a las empresas multinacionales generadoras de energía y productoras de combustibles, lo cual provocará una baja del consumo, afectando uno de los principales ejes económicos de los últimos años, un mercado interno dinámico que aportaba al crecimiento del PBI.

Con el latiguillo de combatir la inflación se pretende planchar los salarios en paritarias. Sin indicadores oficiales, que no se publicarán hasta agosto, los aumentos de jubilaciones , pensiones y asignaciones previstos por ley, serán a ojo de buen cubero, al paladar del gobierno, sin ninguna base respaldatoria concreta y real.

La transformación cultural de los trabajadores del Estado, ahora convertidos en “ñoquis” al mejor estilo del 76 o de los 90, vislumbra una nueva sociedad dividida, enfrentada a la diáspora entre incluidos y excluidos, consolidando el modelo del individualismo, con alegría para los que se esfuercen y sean los mejores, con esa alegría de “poder ser” y “pertenecer” que predica con feroz compulsión la sociedad de consumo.

” Con el latiguillo de combatir la inflación se pretende planchar los salarios en paritarias. Sin indicadores oficiales, que no se publicarán hasta agosto, los aumentos de jubilaciones , pensiones y asignaciones previstos por ley, serán a ojo de buen cubero, al paladar del gobierno, sin ninguna base respaldatoria concreta y real “

Para eso se desarticulan los programas culturales, habitualmente reservados a los sectores pudientes, negando el acceso a los más humildes. Ahora, la cultura vuelve a encerrarse en el castillo elitista que desprecia lo popular y la integración social, como vehículo cultural.

Detrás de un discurso plagado hasta lo empalagoso de pluralismo, se barrió desde la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, hasta programas críticos presionando a los medios bajo amenaza de quitarles las pautas publicitarias. Se abrieron de par en par las puertas a la consolidación del monopolio Clarín autorizando rápidamente el 4play, con la compra de Nextel y el fútbol privilegiado de los grandes equipos, que podrán ver los que paguen por ventanilla, por teléfono o tablets. Si antes presionaban con el fútbol a los canales de cable del interior, ahora presionarán siendo la única telefonía del sistema que además ofrece la transmisión del fútbol.

El sistema de daños, o gabinete de crisis convocado por Macri, lejos de evaluar políticas desplegadas que provocaron graves efectos sociales, se centró en el análisis del discurso, la formas de comunicar las medidas, la protección informativa del silencio mediático. Los efectos sobre el pueblo no importan tanto, como el impacto periodístico, que puede dejar al descubierto fines inconfesables, como cuando en forma procaz, Macri en Davos anunció que Sergio Massa sería el próximo presidente del justicialismo. Un mamarracho. Como cuando se viralizó en las redes sociales otro dicho a un periodista: que en poco tiempo los médicos serían robots inteligentes que atenderían a los pacientes en los hospitales haciendo la derivación correspondiente. Los robots no reclaman paritarias, y los médicos de carne y hueso siguen en huelga en la provincia de Buenos Aires.

Leer diariamente el Boletín Oficial es un paseo a la locura. Designaciones familiares en cada ámbito de la administración pública. Licitaciones que se lleva el “amigo presidencial” Nicky Caputo por casi 800 millones para las obras civiles de la Central Nuclear. Los acuerdos por el gas con Shell, empresa de la cual fue CEO el ministro de Energía Aranguren. Declaraciones de la titular de Aerolíneas Argentinas, Isela Costantini (ex Ceo de General Motors) diciendo que los aviones de la empresa no están pagos, cuando es sabido que se compraron en cuotas, y que esas compras habían sido un despilfarro. O la nueva directora de Radio Nacional, Ana Gerchenson, diciéndole a un periodista despedido que le había revisado el Twitter para descubrir que la criticaban. Un verdadero papelón tras otro.

” Un nuevo escenario se abre con la propuesta que el gobierno llevó a Nueva York para arreglar con los fondos buitre: una quita del 15%, con pagos escalonados por U$D 9 mil millones. Una claudicación en aras de procurar las famosas inversiones, que con un mercado de cambios liberado, es una invitación a la invasión de capitales golondrinas “

Un nuevo escenario se abre con la propuesta que el gobierno llevó a Nueva York para arreglar con los fondos buitre: Una quita del 15%, con pagos escalonados por U$D 9 mil millones. Una claudicación en aras de procurar las famosas inversiones, que con un mercado de cambios liberado, es una invitación a la invasión de capitales golondrinas. Vendrán con dólares, los cambiarán a pesos para ponerlos en plazos fijos al 23% de interés, y a los pocos meses los reconvertirán nuevamente en dólares con un impresionante caudal de ganancia que saldrá del país, asfixiando la economía nacional. Otra vez la Argentina abierta generosamente al saqueo de la timba financiera, mientras en el mundo los depósitos en dólares pagan interés menores al 3% anual.

Los despidos comunicados a través de guardias de seguridad privada es una práctica represiva que no se vislumbra desde la dictadura militar, como el cacheo en la vía pública, el pedido de documentos, la requisa de las redes sociales para conocer el pensamiento de los empleados y sancionarlos por su ideología, nos lleva al peor de los mundos. Los jóvenes se cambian el nombre de usuario y borran sus contactos, encriptan los mensajes y esconden sus opiniones por temor. El miedo se instala y el gobierno logra su objetivo de acallar las voces disidentes, expulsa a los díscolos, disciplina socialmente en torno al discurso único del mercado como ordenador social y el individualismo como paradigma.

Bajar los cuadros de los presidentes Néstor Kirchner y Hugo Chávez es un gesto simbólico para quedar bien con los adoradores del dictador Jorge Videla. Una reivindicación del asesino cuyo cuadro fue bajado del Colegio Militar, un hecho que marcó un punto de inflexión en la historia argentina, y que junto con el NO al ALCA, protagonizado junto al ex presidente Lula, significó la mayor derrota en Latinoamérica desde la Revolución Cubana para EEUU. Desde ese mismo momento el imperio comenzó a desplegar su estrategia de recuperación del es
pacio que siempre consideró propio, el patio trasero de su casa, promoviendo “golpes blandos”, “operaciones mediáticas”, “golpes de mercado de divisas”, con el propósito de deteriorar a los llamados gobiernos “populistas”, verdaderos gobiernos populares, democráticos, nacionales y latinoamericanistas. Macri es sólo el muñeco elegido para terminar con todo eso.

Se hace imperioso asumir la batalla cultural que diferencia desde el fondo de la historia argentina la concepción portuaria, unitaria, elitista, proeuropea, colonialista y dependiente, del proyecto popular inclusivo, en ese sincretismo que logra el peronismo derrotando racismos, atraviesa las diferencias económicas, sociales y culturales, y entierra la segregación social que se expresa con toda su brutalidad en el caso de Milagro Sala.

*Médico, escritor y periodista.