Un exmilitar uruguayo reconoció que mató, secuestró y torturó en varios países

Un coronel preso por crímenes en la dictadura de Uruguay (1973-85) admitió haber asesinado, secuestrado y torturado a “numerosas” personas “en varios países”, según documentos oficiales de 2006 recientemente divulgados. “He ejecutado a numerosas personas, secuestrado y apremiado en varios países, recibiendo por ello felicitaciones de los altos mandos del Ejército, durante el proceso y en democracia, hasta el año pasado inclusive”, escribió el coronel retirado Gilberto Vázquez en una carta firmada de su puño y letra.

La nota, que data de 2006, fue revelada esta semana por la organización Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos en Uruguay (Famidesa), luego de acceder a las actas de un Tribunal de Honor del Ejército realizado en 2006. 

El miembro de la organización Ignacio Errandonea relató que, de acuerdo a los documentos obtenidos, el tribunal remitió esa carta al comandante en jefe del Ejército de entonces, Carlos Díaz, para que evaluara si se configuraba un delito. 

Pero Díaz ordenó que el tribunal continuara con sus actuaciones alegando que “los delitos que se presumen surgen de las declaraciones” serían “comunicados en su oportunidad” a la ministra de Defensa de la época. 

Este tribunal “halló culpable al señor Gilberto Vázquez de haber ofendido el honor (militar) por haber usado un peluquín” para escaparse de su detención y faltar a su palabra “pero no por todas las barbaridades que confiesa. ¿Dónde está el honor de estos generales?”, preguntó Errandonea.  

“Ocultaron estos hechos al Ministerio, ocultaron estos hechos a la Justicia”, afirmó. 

“Tuve que torturar y torturé”

Famidesa sacó a la luz por primera vez el viernes pasado las actas de ese tribunal de 2006, ante el cual Gilberto Vázquez admitió haber cometido crímenes de lesa humanidad durante la dictadura.

“Tuve que matar y maté y no me arrepiento. Tuve que torturar y torturé”, dijo entonces el coronel retirado, condenado en 2006 a 25 años de encierro por los homicidios de 28 uruguayos capturados en 1976 en Argentina. 

Vázquez compareció ante aquel tribunal luego de haberse escapado, usando una peluca, de un hospital militar tras fingir una enfermedad para salir del cuartel donde estaba detenido. Permanecía a la espera de una posible extradición a Argentina para ser juzgado por crímenes durante la dictadura.

Famidesa obtuvo las actas tras un pedido de acceso a la información pública realizado ante el Ministerio de Defensa. 

Su difusión puso los focos en el primer gobierno de Tabaré Vázquez (2005-2010), del izquierdista Frente Amplio (FA), pues como presidente fue quien firmó la homologación de ese documento. 

Pero la información nunca se dio a conocer ni fue remitida a la Justicia hasta ahora.

Responsabilidad política 

Integrantes del FA aseguran que ni el mandatario ni la ministra de Defensa de la época -Azucena Berrutti, una abogada y activista de derechos humanos que defendió a decenas de militantes en dictadura- tenían conocimiento del contenido de las actas y que fueron homologadas porque así lo recomendó entonces la asesoría jurídica del ministerio. 

De su lado, el ministro de Defensa del actual gobierno centroderechista, Javier García, afirma que Tabaré Vázquez y Berrutti sí conocían las declaraciones del militar porque estaban mencionadas en el informe remitido por la asesoría. 

Las actas se conocieron a días de que se someta a votación el pedido de desafuero contra el militar retirado y senador oficialista Guido Manini Ríos por lo acontecido en otro tribunal de honor en 2018. 

En esa instancia, el teniente coronel retirado José Gavazzo confesó el asesinato de un militante de izquierda en 1973.

Manini Ríos, comandante en jefe del Ejército en 2018, es cuestionado por no haber denunciado esas declaraciones.

También esas actas fueron homologadas, en su segundo mandato (2015-2020), por Tabaré Vázquez, quien aseguró que nunca leyó el documento. 

Bajo los gobiernos del FA se realizaron por primera vez excavaciones en batallones militares en busca de restos de desaparecidos y se suspendió de hecho la ley de amnistía, permitiendo encarcelar a varios represores de la dictadura.