Un exjefe del Ejército chileno admitió que desvió fondos públicos para mantener económicamente a Pinochet 

El ex comandante en jefe del Ejército de Chile Oscar Izurieta, procesado y enviado a prisión preventiva por malversación, admitió ante la Justicia que desvió dinero de la fuerza para financiar ilegalmente al exdictador Augusto Pinochet, a Lucía Hiriart y a su familia

Izurieta declaró en el contexto de la causa popularmente conocida como «Milicogate«, en la que se investiga su responsabilidad y la de más de 50 altos oficiales retirados del Ejército en el desvío de una suma equivalente a unos 7,8 millones de dólares.

Por el caso, la jueza Romy Rutherford ordenó esta semana el procesamiento y la prisión preventiva de Izurieta, a la espera del comienzo del juicio, y luego rechazó un pedido del excomandante para que le concediera la libertad bajo fianza. 

En el interrogatorio, Izurieta reconoció que parte del dinero robado se usó para mantener a Pinochet, quien falleció en diciembre de 2006, y posteriormente a su viuda, Lucía Hiriart -quien murió en diciembre pasado- y a sus hijos.

“El general Pinochet gastaba mucha plata porque era una persona que mucha gente hubiese querido que muriera antes de su muerte natural, había mucha animadversión contra él y por eso había que cuidarlo”, afirmó Izurieta en su declaración, según el diario santiaguino La Tercera.

Detalló que gran parte del dinero desviado se gastó en escoltas, médicos, enfermeros, choferes y un equipo especial para cuidar a Pinochet.

Agregó que también se solventaron con fondos fiscales buena parte de los gastos del sepelio del exdictador, así como arreglos florales, placas conmemorativas y trámites relacionados con sus funerales.

Al margen de los gastos destinados a la familia Pinochet, Izurieta y los demás imputados están sospechados de haber desviado dinero para realizar viajes personales, apostar en casinos, participar de fiestas y enriquecerse de manera ilegal.

Izurieta, que hoy tiene 71 años, estuvo al frente del Ejército entre 2006 y 2010, durante el primer mandato de la presidenta socialista Michelle Bachelet, y fue subsecretario de Defensa entre 2010 y 2014, en el primer gobierno del presidente conservador Sebastián Piñera.