Un diario para el presidente

Paraguay 

En medio del aumento en los niveles de reprobación hacia su figura, el Presidente Horacio Cartes intenta adquirir un diario propio en función de sus intereses. La Constitución prohíbe esta acción, por eso lo hará a través del grupo económico que lleva su nombre. La compra de este medio es una estrategia para mejorar su maltrecha imagen a menos dos años de haber asumido. 

Horacio Cartes

Paulo López- E’a (Paraguay) 

Los crecientes rumores sobre la supuesta adquisición del diario La Nación de parte del grupo empresarial del presidente Horacio Cartes plantea la pregunta sobre cuál es la estrategia que subyace a la operación. ¿Extender los negocios, repuntar su maltrecha imagen o apuntalar un proyecto político a más largo plazo?

En primer lugar cabe remarcar que la Constitución Nacional inhabilita de manera tajante al mandatario, por lo que para sortear la prohibición la transferencia se realizaría no por medio de la persona del presidente, sino a través del Grupo Cartes, que es de su propiedad.

Entre las inhabilitaciones para ser candidato a presidente, y por extensión para ejercer la primera magistratura, el artículo 235 de la Carta Magna, en su inciso 8, menciona explícitamente a “los propietarios o copropietarios de los medios de comunicación”.

“De concretarse esto colisionaría con la libertad de expresión y la democracia desde el momento en que se empieza a concentrar el poder económico, el poder político y el poder mediático en tan pocas manos, en este caso en las manos de la misma persona. Eso atenta contra el derecho básico a acceder a información plural desde distintas fuentes”, dice al respecto Santiago Ortiz, secretario general del Sindicato de Periodistas del Paraguay (SPP).

Asimismo, en momentos en que la gestión de Cartes, a menos de dos años de haber asumido el poder, experimenta niveles de reprobación cercanos al 70%, la compra de un medio de comunicación se enmarca con seguridad en una estrategia de intentar mejorar su maltrecha imagen. De hecho, a raíz de sus desafortunadas intervenciones Cartes ha disminuido sus declaraciones a la prensa limitándose a pronunciarse a través de comunicados oficiales.

” En primer lugar cabe remarcar que la Constitución Nacional inhabilita de manera tajante al mandatario, por lo que para sortear la prohibición la transferencia se realizaría no por medio de la persona del presidente, sino a través del Grupo Cartes, que es de su propiedad “

En simultáneo, la violencia contra los periodistas ha experimentado uno de sus picos más altos durante este gobierno, registrándose en apenas año y medio un total de cinco asesinatos de trabajadores de prensa, detenciones, agresiones, amenazas, el cierre de una veintena de radios comunitarias y un proyecto de modificación de la Ley de Telecomunicaciones, que aumenta la brecha comunicacional a favor de las grandes empresas y en perjuicio de los medios comunitarios.

A todo esto se añade que es una tendencia inherente del poder económico buscar la hegemonía de los medios de comunicación, que son el canal para imponer sus modos mentales, sentidos y miradas al resto de las personas, que terminan adoptando como suyos puntos de vista incluso contrapuestos a sus propios intereses.

¿Negocios o política? Ambas cosas, sin duda, fundidas en una sola: un proyecto de acumulación económica que tiene como correlato la concentración de poder en la figura de una persona que desde su misma asunción al gobierno ha impulsado y hecho aprobar normativas que quitan atribuciones a los demás poderes del Estado para reservarlas al Ejecutivo.

En suma, es la democracia misma la que está en juego.

 

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