«Un día trágico para el pueblo Bribri»: asesinaron al líder indígena Sergio Rojas

El conflicto por el territorio indígena en Costa Rica sumó una nueva víctima: el reconocido dirigente indígena Sergio Rojas, quien fue asesinado anoche de 15 tiros en su casa horas después de que presentara una denuncia por amenazas contra usurpadores de tierras. Rojas, miembro de la etnia Bribri, había dedicado su vida a denunciar la violencia física y patrimonial en el territorio indígena de Salitre, al sur de la isla. La oficina del Alto Comisionado de la ONU exhortó al gobierno a «tomar acciones inmediatas».

Rojas estaba protegido con dos medidas cautelares emitidas por la CIDH en 2015 por la crítica situación que presenta el territorio por los constantes enfrentamientos entre indígenas y usurpadores de tierras. La CIDH había reclamado “medidas para resguardar la vida y la integridad” de los integrantes de la comunidad Bribri, una comunidad de 11.700 hectáreas en el sureste del país, quienes llevan años enfrascados en una lucha por recuperar sus tierras, ocupadas ilegalmente por finqueros.

Rojas era un activo defensor de la recuperación de tierras indígenas en manos de grandes agricultores y había enfrentado varias amenazas de muerte desde 2015, según el Frente Nacional de los Pueblos Indígenas (FRENAPI). “Rojas había estado en la cárcel durante 7 meses sin cargo alguno, en el marco de una lucha sostenida por la tierra en diferentes zonas del país, entre ellas Salitre y Térraba. Días antes Rojas ya había recibido un primer atentado”, advirtió el colectivo en un comunicado.

«Sergio se distinguió por su lucha por la autonomía indígena y la defensa del territorio. Denunció la usurpación de tierras y las contantes amenazas y agresiones contra quienes aún continúan luchando por sus derechos», recordó el Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU al «lamentar profundamente la muerte violenta del dirigente» en un comunicado.

En Costa Rica se calculó que hasta un 85% de los territorios indígenas está en manos de personas ajenas a las comunidades. Salitre, Térraba y los otros 22 territorios indígenas establecidos en este país centroamericano enfrentan el fenómeno de la ocupación de sus tierras por parte de finqueros y latifundistas no indígenas, en violación de convenios internacionales y la propia legislación local. La Ley Indígena de Costa Rica, vigente desde 1977, declara que estos territorios son inalienables, imprescriptibles, no transferibles y exclusivos para las comunidades indígenas que los habitan.

Justamente Rojas había presentado una denuncia para que la Policía acudiera a un finca por la usurpación de una finca que la comunidad indígena había recuperado, El viernes, los policías se dirigieron al lugar y comunciaron que se interpondría la denuncia ante el Organismo de Intervención Judicial de Costa Rica. Ayer el dirigente indígena, como en ocasiones anteriores, fue a la Fiscalía a formalizar la denuncia. Por la noche fue asesinado en su casa.

“Presentaba varios impactos de bala, principalmente a nivel del abdomen. El cuerpo fue levantado en horas de la madrugada y se custodió la escena para hoy hacer una minuciosa reinspección en el sitio, que es lo se está haciendo por el momento para ya dar inicio a la investigación respectiva”, se escucha en un audio divulgado por la oficina de prensa del OIJ.

Su asesinato conmocionó a todos los costarricenses. Sus compañeros del Frenapi emitieron un comunicado repudiando lo sucedido y responsabilizando al gobierno por su muerte. “La lucha sigue, se extiende y no se detendrá. El gobierno de Carlos Alvarado es responsable de este crimen”, aseguraron.

Por su parte, el presidente también se refirió al asesinato en una conferencia de prensa, «Condenamos y repudiamos en todos sus extremos este acto de violencia contra la vida de este líder indígena. Este es un día trágico para el pueblo bribri, para los pueblos indígenas y para todo Costa Rica», declaró al anunciar que se conformó un equipo especial con agentes especializados en homicidios y en asuntos indígenas para investigar el caso.

«Manifestamos nuestro dolor e indignación a los familiares y a todo el pueblo bribri. Hacemos un vehemente llamado a la paz y al diálogo como mecanismo para resolver los conflictos», agregó el mandatario.