El primer año de Varela

Panamá

Persisten problemas en el sistema político que no están relacionados con el gobierno actual, aún así, el primer año de la presidencia de Juan Carlos Varela se caracterizó por la toma de decisiones a paso lento. Faltan soluciones a problemas relevantes. No obstante, el diálogo, la transparencia y la ayuda social también marcaron el período a pesar de su tinte empresarial.

Juan Carlos Varela, presidente electo- Foto: Archivo

Nubia Piqueras Grosso – Prensa Latina (Cuba) 

A un año de la llegada de Juan Carlos Varela a la presidencia de Panamá, contra todos los pronósticos, muchas son las promesas que reclaman respuestas para que el pueblo sea lo primero, como aseguró en campaña.

Las más apremiantes están asociadas al combate contra la corrupción y la inseguridad, la desaceleración de la economía, la ejecución de obras sociales, el acceso a educación y salud de calidad, y el encarecimiento de la canasta básica, pese a los precios protegidos de algunos productos.

No obstante, para Varela, quien analiza hasta el más mínimo detalle antes de tomar una decisión, la lentitud es solo una percepción popular, sobre todo entre los que viven agobiados por la falta de soluciones acumuladas en temas básicos como educación, salud y abasto de agua, entre otros.

Pero, en el fondo subyacen otros problemas de peso, que guardan más relación con el sistema político que con el gobierno de turno: la extrema diferencia social creada por el neoliberalismo y la inequidad en el reparto de las riquezas, algo que es reconocido oficialmente en el discurso político.

Y es que la dinámica propia del desarrollo del país apunta a más puertos y actividades relacionadas con la transnacionalización de la economía, en aras de crear un modelo excluyente que profundiza la desigualdad y genera tensiones sociales crecientes.

En tal sentido, no son pocos los que aseguran que Varela es la continuidad del gobierno empresarial del expresidente Ricardo Martinelli, con cambios en la forma y estilo de trabajo, pero donde el capital privado juega un papel preponderante.

» Pero, en el fondo subyacen otros problemas de peso, que guardan más relación con el sistema político que con el gobierno de turno: la extrema diferencia social creada por el neoliberalismo y la inequidad en el reparto de las riquezas, algo que es reconocido oficialmente en el discurso político «

El actual mandatario tiene en su haber varios programas de aceptación social, como Techos de Esperanza, destinado a la solución de la vivienda, y Barrio Seguro, que busca la reinserción a la sociedad de los jóvenes en riesgo y reducir las tasas de homicidios y otros delitos graves.

Sobre este particular, vale la pena destacar el combate a la violencia y a las drogas, estrategia que permitió reducir las muertes a causa de estos fenómenos en barrios peligrosos como en la norteña ciudad de Colón, aunque la percepción de riesgo todavía está presente en la población.

Según analistas, la falta de oposición política le permitió a Varela, en este primer año, trazar sus estrategias sin grandes presiones, y entre las más novedosas destaca la realización de gabinetes presidenciales en las comunidades más pobres.

Pero, a pesar del paso lento en decisiones que ameritan más rapidez, la ciudadanía reconoce que con el actual gobierno hay más diálogo y transparencia, al punto que hoy los panameños comienzan a recuperar la confianza en la justicia, según refieren algunos sondeos de opinión.

Sin embargo, reclaman el fortalecimiento de la Asamblea Nacional, permeada por escándalos de corrupción, y la dinamización de la economía, la cual en los últimos 14 años creció de 13 mil millones de dólares a 45 mil millones.

» La falta de oposición política le permitió a Varela, en este primer año, trazar sus estrategias sin grandes presiones, y entre las más novedosas destaca la realización de gabinetes presidenciales en las comunidades más pobres. Pero, a pesar del paso lento en decisiones que ameritan más rapidez, la ciudadanía reconoce que con el actual gobierno hay más diálogo y transparencia «

Pese a las críticas, Varela aseguró que por el momento no habrá cambios sustanciales en el gabinete, que en el caso de algunos ministerios no logran estar en sintonía con el discurso del presidente, lo que generó protestas y malestar en la población.

«Hay que reconocer que los ministros dedicaron el 50 por ciento de su tiempo a tratar de componer situaciones que encontraron muy complicadas en los proyectos de infraestructura que están en ejecución», declaró.

Si bien es cierto que la justicia bajo esta administración tiene un récord histórico de acciones contra el delito de cuello blanco, aún persisten vicios de corrupción en los funcionarios públicos que actúan con doble discurso, según críticas de la sociedad civil.

En cambio, las causas de los males panameños hay que buscarlos en un modelo neoliberal que deja a la propiedad privada la actuación protagónica, mientras relega al Estado a un segundo plano, sin grandes posibilidades de actuar sobre las calamidades sociales.

 

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