El "SI" de los que dijeron "NO"

Colombia
Especial 

El camino por la paz dependerá ahora irreversiblemente de un pacto político con la oposición. La participación de Álvaro Uribe en la eventual renegociación será inevitable. Su intención es lograr un nuevo acuerdo que posibilite la encarcelación de los líderes de la FARC y que prohíba su participación en la política. Las propuestas que ponen en riesgo la tregua. 

Redacción- El Tiempo (Colombia) 

No obstante la negativa de los colombianos a refrendar este domingo en las urnas el acuerdo con las Farc para poner fin al conflicto armado, anoche mismo se abrió un nuevo camino en busca de la paz, mediante la construcción de un gran pacto político que incorpora a la oposición uribista a su viabilidad.

Aunque apenas se conocieron los resultados del plebiscito a eso de las 5 y 30 de la tarde se alcanzó a generar un clima de incertidumbre, pues no había claridad sobre el camino a seguir, el horizonte comenzó a despejarse poco antes de la 7 de la noche, cuando las Farc dijeron desde La Habana que se mantendrán en busca de la paz. Para muchos, ese anuncio alejaba cualquier posibilidad de volver a la guerra.

“Las Farc mantienen su voluntad de paz y reiteran su disposición de usar solamente la palabra como arma de construcción hacia el futuro”, dijo ‘Timochenko’, jefe de la organización guerrillera en tránsito hacia la vida civil, desde la capital cubana.

Después vino el propio presidente Juan Manuel Santos, quien a las 7 de la noche en punto, en una breve intervención por la televisión, anunció desde Palacio su decisión de convocar a todas las fuerzas políticas a un diálogo para insistir en la búsqueda de la paz.

“Mañana mismo (lunes) convocaré a todas las fuerzas políticas –y en particular a las que se manifestaron hoy por el ‘No’– para escucharlas, abrir espacios de diálogo y determinar el camino a seguir”.

Era claro que el diálogo convocado por Santos incluía al uribismo, ganador de la contienda.

” No obstante la negativa de los colombianos a refrendar este domingo en las urnas el acuerdo con las Farc para poner fin al conflicto armado, anoche mismo se abrió un nuevo camino en busca de la paz, mediante la construcción de un gran pacto político que incorpora a la oposición uribista a su viabilidad “

Mientras el expresidente Álvaro Uribe, triunfador de la jornada, se reunía en su casa de Rionegro (Antioquia) con sus tres precandidatos (Carlos Holmes Trujillo García, Iván Duque y Óscar Iván Zuluaga), para definir su posición, en Palacio Santos comenzaba a mover sus cartas.

La primera reunión de Santos, tras el fracaso en las urnas, fue con miembros de su familia, y con Humberto de la Calle, jefe del equipo negociador del acuerdo, y Sergio Jaramillo, comisionado de Paz, a quienes dio instrucciones para su diálogo con las Farc, este lunes en La Habana.

Luego se reunió con sus ministros y con el presidente del Congreso, Mauricio Lizcano, con quienes examinó la dimensión del acuerdo político.

Anoche mismo Santos convocó a los líderes de todos los partidos políticos que apoyaron el acuerdo de La Habana a una reunión en la Casa de Nariño, a las 10 de la mañana de hoy, lo que podría ser el punto de partida del pacto.

El ‘Sí’ de Uribe

Pero la idea de que a pesar de la negativa de las urnas se abría un nuevo camino para salvar la paz se consolidó cuando el expresidente Álvaro Uribe, a eso de las 9 de la noche, pronunció un discurso para aceptar su participación un acuerdo político.

“Queremos aportar a un gran pacto nacional”, dijo Uribe de manera categórica.

En la tarde, el exmandatario había dado instrucciones a sus seguidores para que no hicieran actos de triunfalismo por los resultados obtenidos.

La imagen de Uribe en la televisión, más allá de sus palabras conciliadoras, fue de tranquilidad.

Uribe, quien durante la campaña por el plebiscito llamó “narcoterroristas” a los miembros de las Farc, fue muy cuidadoso en su discurso del domingo y se dirigió a ellos primero que al presidente Santos.

“Señores de las Farc: contribuirá mucho a la unidad de los colombianos que ustedes, protegidos, permitan el disfrute de la tranquilidad”.

” Aunque no lo precisó, los puntos esbozados anoche podrían ser parte de la agenda que el uribismo pondría sobre la mesa para iniciar la discusión del nuevo pacto político. Aunque todavía no está claro cómo se hará la construcción de ese acuerdo político por la paz, lo que anoche sí quedó claro es que se va a dar “

En su esperado discurso Uribe habló de la necesidad de aplicar “correctivos para que haya respeto a la Constitución, no sustitución; justicia, no derogación de las instituciones; pluralismo político sin que pueda percibirse como premio al delito; política social sin poner en riesgo la empresa honorable”.

Al Presidente de la República y al Congreso Uribe les pidió que “se permita un alivio judicial que no constituya impunidad” y a la comunidad internacional que escuche sus “razones”.

Aunque no lo precisó, los puntos esbozados anoche podrían ser parte de la agenda que el uribismo pondría sobre la mesa para iniciar la discusión del nuevo pacto político.

Aunque todavía no está claro cómo se hará la construcción de ese acuerdo político por la paz, lo que anoche sí quedó claro es que se va a dar.

Redacción- El Tiempo* (Colombia) 

Desde hace tiempo el Centro Democrático, principal impulsor del ‘No’ en el plebiscito refrendatorio del Acuerdo Final con las Farc, ha manejado la tesis de que en caso de ganar esta tendencia –como sucedió este domingo–, lo pactado en La Habana se debe renegociar. 

Esto significaría volver a la mesa de negociaciones y revisar algunos de los puntos que el Gobierno y las Farc se tardaron cuatro años en pactar.

Entre los temas que los uribistas piden revisar se encuentran la elegibilidad política para los señalados de delitos atroces. Es decir que los líderes de las Farc, algunos de los cuales tienen procesos en la jurisdicción ordinaria por estas faltas, no puedan postularse a cargos de elección popular, ya sea la Presidencia, el Congreso, las gobernaciones, las alcaldías, las asambleas departamentales o los concejos municipales. (Así registraron los medios del mundo la victoria del No en el plebiscito)

” Entre los temas que los uribistas piden revisar se encuentran la elegibilidad política para los señalados de delitos atroces. Es decir que los líderes de las Farc, algunos de los cuales tienen procesos en la jurisdicción ordinaria por estas faltas, no puedan postularse a cargos de elección popular “

Además, que las sanciones a los jefes de las Farc, quienes son considerados responsables de crímenes de lesa humanidad, incluyan cárcel, y no sanciones restaurativas, que contengan restricción de la libertad para ellos.

Con estos argumentos, entre otros, los uribistas se lanzaron a las calles y lograron convencer a los ciudadanos, quienes con su voto mostraron que apoyan sus tesis.

Aunque aún no se sabe si esta renegociación suceda, lo cierto es que sigue siendo la principal carta a la que le apuesta el uribismo, como lo manifestaron en la noche de este domingo varios de sus líderes más significativos en todo el país.

‘Que jefes de las Farc no participen en política’

Uno de los principales argumentos de los uribistas para impulsar el ‘No’ en el plebiscito refrendatario del Acuerdo Final fue su rechazo a que los cabecillas de las Farc –o los señalados de delitos atroces– tuvieran elegibilidad política tras reintegrarse a la vida civil. “Nada justifica pe
rmitir la elección de ‘Timochenko’ al Senado de la República o a la Presidencia, o de ‘Joaquin Gómez’ a la Gobernación de La Guajira. Nuestra democracia les dio todas las oportunidades y prefirieron seguir con el asesinato”, dijo Uribe en agosto pasado. En ese sentido, la senadora por el Centro Democrático María del Rosario Guerra propuso hace algunas semanas que dentro de lo que se podría renegociar con las Farc –en caso de que triunfara el ‘No’– estaría “que esos jefes guerrilleros (señalados de delitos atroces) no puedan ser elegidos al Congreso, que vayan otros”. (‘Timochenko’ dice que las Farc le seguirán apostando a la paz)

‘Que haya cárcel para los líderes’

Durante el mes de campaña para el plebiscito refrendatorio de lo pactado con las Farc, el Centro Democrático insistió en que uno de los puntos que debían rechazarse de ese acuerdo era la “impunidad” para los grandes crímenes que había cometido esa guerrilla contra los colombianos. Para los uribistas, las sanciones restaurativas acordadas dentro de la justicia transicional, las cuales consisten en restricción de la libertad para los señalados de delitos atroces a cambio de verdad y reparación, no son suficientes y deberían renegociarse. En palabras de la senadora por el Centro Democrático María del Rosario Guerra, su partido rechaza “que los cabecillas de las Farc que han cometido secuestros, masacres, violaciones de niñas, atentados terroristas no paguen un solo día de cárcel”, refiriéndose a la restricción de la libertad para ellos.

‘Que las Farc aporten para la reparación’

Para los uribistas, las Farc deberían aportar las “grandes sumas de dinero” que –según el Centro Democrático– han obtenido en los últimos años como resultado de sus delitos, con el fin de avanzar en la reparación de las víctimas del conflicto armado.

Para varios impulsores del ‘No’, las Farc han “amasado” una fortuna con su incursión en delitos como el narcotráfico, la minería ilegal y la extorsión, entre otros.

El senador Alfredo Rangel le dijo a NTN24 hace algunos días que esa guerrilla es “el primer cartel de la cocaína a nivel mundial, han cuadruplicado sus ingresos en los últimos años al doblar el área sembrada de coca y, por efecto de la devaluación, han multiplicado por cuatro sus ingresos”. (Además: ¿Se equivocó Santos al promover un plebiscito?)

‘Que narcotráfico no sea delito conexo’

Dentro de la ley de amnistía que está prevista para los guerrilleros rasos de las Farc habría una serie de conductas que se considerarían conexas al delito político. Aunque la lista de estas faltas ya está en el Acuerdo Final, los impulsores del ‘No’ insisten en que –durante el trámite de la ley de amnistía en el Congreso– no se incluya el narcotráfico.

Por esto, el argumento para rechazar lo pactado fue que la guerrilla se “lucró” del tráfico de estupefacientes y no fue una actividad para financiar su lucha política, como lo argumentan algunos defensores del ‘Sí’. “El primer cartel de cocaína en el mundo hizo de esos acuerdos con el Gobierno el mayor concierto delictivo para blanquear su fortuna”, han dicho los uribistas.

‘Que la Constitución no se sustituya’

El Centro Democrático insiste en que lo acordado con las Farc “sustituye” la Constitución de 1991 y, por ello, propone que esto se corrija en una renegociación con la guerrilla.

Sin ir más lejos, el jefe máximo de esa organización, el expresidente Álvaro Uribe, se refirió este domingo al tema al reaccionar al triunfo del ‘No’.

“Insistimos en correctivos para que haya respeto a la Constitución, no sustitución; justicia, no derogación de las instituciones; pluralismo político sin que pueda percibirse como premio al delito; política social sin poner en riesgo la empresa honorable”, dijo el exmandatario. (Lea también: Queremos aportar a un pacto por la paz: Uribe)

Esta sustitución, según los uribistas, no solo está en la manera como se implementará el Acuerdo Final, sino en otros puntos como la Jurisdicción Especial para la Paz, por ejempl

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