Trump insiste con el muro a pesar del shutdown

El presidente de Estados Unidos insiste con la construcción de un muro para dividir la frontera con México y evitar la llegada de inmigrantes ilegales, en medio de la peor crisis migratoria que atraviesa la región. Donald Trump mantuvo firme el pedido de miles de millones de dólares para financiar la construcción de la gigantesca pared, que forzó al cierre parcial del gobierno del país, como se denomina al hecho de no tener un presupuesto aprobado.

“Tenemos que construir el muro”, dijo Trump a reporteros al salir de la Casa Blanca para dirigirse a Camp David, mientras admitía que la valla puede ser de “acero en vez de hormigón”.

“Es un tema de seguridad, es sobre la seguridad de nuestro país. No tenemos alternativa”, siguió al señalar que puede invocar a la emergencia de poderes para conseguir la construcción de un muro sin la aprobación del Congreso. “Puedo declarar emergencia nacional, dependiendo de lo que suceda en los próximos días”, agregó.

La falta de acuerdo con los legisladores sobre la inclusión en el presupuesto federal de los fondos para ese muro mantiene parcialmente paralizado al gobierno de Estados Unidos desde el 22 de diciembre.

Unos 800.000 empleados federales fueron enviados a sus casas o trabajan sin paga, mientras que muchos contratistas del gobierno también están perdiendo sus cobros.

Las discusiones que buscan poner fin al llamado “shutdown” deben continuar este semana luego de que varias conversaciones entre el vicepresidente, Mike Pence, y los dos líderes demócratas en el Congreso, Chuck Schumer y Nancy Pelosi, terminaran con escasos avances.

Los demócratas, que ahora controlan la Cámara de Representantes, no parecen dispuestos a hacer concesiones al presidente sobre un muro que Pelosi calificó de “inmoralidad”.

En un reflejo de la profunda división, la legisladora agregó que algunas veces Trump da la impresión de que “no solo le gustaría cerrar el gobierno, construir un muro, sino también abolir el Congreso, de tal manera que la única voz importante fuera la suya”.

“Este shutdown podría terminar mañana y también podría durar por mucho tiempo”, dijo Trump. “Realmente depende de los demócratas”, siguió.

Construir un muro en los 3.200 kilómetros de frontera entre Estados Unidos y México fue una de las principales promesas de campaña de Trump, que relacionó a los migrantes con el crimen, las drogas y las pandillas organizadas.

A medida que el impacto del cierre del gobierno se extiende, con la posibilidad de afectar a los subsidios de alimentos para las poblaciones más vulnerables, el Presidente insiste en que los estadounidenses entienden su postura.

Hasta ahora, el “shutdown” ha dejado sin paga a los agentes de seguridad del transporte y a empleados del FBI. El popular museo Smithsonian, a solo unos bloques de la Casa Blanca, se ha visto obligado a cerrar, mientras que parques nacionales tienen la basura acumulada y los baños sucios.