Tren Maya: miedos y dudas en las comunidades indígenas que rechazan el proyecto

El gobierno de México comenzó a indagar entre las comunidades indígenas la posibilidad de avanzar con el rechazado tren que atravesará la zona maya del sureste del país. El mayor miedo de las comunidad es qué pasará con sus tierras y cuál será el impacto ambiental. “Pretenden desarrollar el Tren Maya pero aún no han informado de manera clara y convincente los perjuicios y consecuencias reales a nuestra vida”, se quejó Alberto Rodríguez, vocero del Consejo Maya del Poniente de Yucatán. 

Las asambleas se realizaron en los estados de Quintana Roo, Yucatán, Campeche, Tabasco y Chiapas donde, a mano alzada, representantes indígenas opinaron sobre la ejecución del proyecto. También se instalaron casillas de votación en los municipios por donde pasará el tren. 

El tren, que tendrá una inversión estatal de 120.000 millones de pesos mexicanos (6.247 millones de dólares), será usado para turismo y carga. También se plantea la construcción de centros urbanos y turísticos aledaños a cada una de las estaciones. 

Desde la Secretaría de Medio Ambiente confirmaron que aún no se realizaron los estudios de impacto ambiental, por lo que muchas asambleas se negaron a tratar el tema. En Cobá, una pequeña localidad de Quintana Roo, los representantes indígenas aprovecharon para plantear en su lugar sus necesidades de escuelas, centros de salud y la mejora de los caminos.

El tren maya es uno de los proyectos emblema del gobierno de AMLO junto con un nuevo aeropuerto para Ciudad de México y una refinería en su natal Tabasco. 

Algunos grupos indígenas dicen que se sintieron excluidos de la consulta y que por eso rechazaron rotundamente el megaproyecto ferroviario. Dicen que afectará reservas ecológicas y sitios que consideran sagrados.

Algunos habitantes reclamaron también que nadie les explicó las consecuencias reales del proyecto en sus comunidades. “Aquí en estos documentos que me dan yo no le entiendo, no sé qué quiere decir esto. No es que estemos en contra pero casi no sabemos nada, no sabemos si nos van a quitar nuestra tierra o nos van a mover”, opinó Georgina Romero, habitante de Tulum. 

López Obrador tomó varias decisiones con base en consultas populares, como la cancelación de la construcción de un aeropuerto iniciado durante el gobierno de su antecesor, Enrique Peña Nieto.