Tras idas y vueltas, Santrich es liberado

La Corte de Suprema de Justicia de Colombia ordenó liberar al exjefe de la disuelta guerrilla FARC, Jesús Santrich, a quien Estados Unidos había pedido extraditar bajo sospecha de narcotráfico. El máximo tribunal consideró que su encarcelamiento era ilegal en tanto Santrich goza de fueros parlamentarios, aunque nunca pudo ocupar su escaño en el Congreso por el requerimiento de EE. UU. Su abogado adelantó que ahora asumirá la banca.

«Hubo un esquema de seguridad el cual sacó a Santrich», dijo su abogado Gustavo Gallado a periodistas. El excomandante, quien había sido detenido en abril de 2018, abandonó el búnker de la fiscalía fuertemente escoltado.

EE. UU, por su parte, cuestionó la decisión de la Corte. «Respetamos la decisión del tribunal (…) pero nos parece lamentable», dijo en rueda de prensa la portavoz del Departamento de Estado, Morgan Ortagus.

«Estados Unidos cumplió con los requisitos de extradición establecidos con Colombia y nuestra solicitud establece que los delitos por los cuales se acusó al señor Santrich tuvieron lugar después del 1 de diciembre de 2016», añadió, destacando que los cargos en su contra «son muy graves».

Santrich fue excarcelado luego de que la Corte ordenara el miércoles su libertad «inmediata» al reconocer su calidad de congresista por el partido que surgió del acuerdo de paz con la exguerrilla.

La justicia de paz que investiga los mayores crímenes del conflicto armado había ordenado hace dos semanas la libertad del excomandante guerrillero, de 52 años y con deficiencia visual.Pero el 17 de mayo fue recapturado a su salida de prisión por orden de un juez bajo nuevos cargos relacionados con su supuesta intención de enviar cocaína a Estados Unidos.

El caso Santrich provocó un revuelo político y jurídico en Colombia, profundamente dividida por el pacto de 2016 que supuso el fin de un sangriento conflicto armado de medio siglo.

Bajo la presión estadounidense, el presidente Iván Duque, quien llegó al poder con la promesa de modificar el acuerdo por considerarlo indulgente con los rebeldes, ratificó más de una vez su intención de extraditarlo.

Santrich siempre ha proclamado su inocencia y asegura que los señalamientos responden a un complot de Washington y de la fiscalía colombiana.