Tragedia en Haití: 15 niños murieron tras incendiarse un hogar irregular y UNICEF reclamó medidas urgentes

Al menos 15 niños murieron en el incendio de un hogar de Haití que no contaba con las habilitaciones ni los permisos correspondientes. El dramático accidente dejó al descubierto la crisis que atraviesan las instituciones encargadas de infancia de ese país. UNICEF constató que el lugar no estaba habilitado por la agencia reguladora de Haití, por lo que emitió un duro comunicado para exigir mayores garantías para los niños, niñas y adolescentes que viven al resguardo de alguna institución.

El incendio se produjo por la madrugada del jueves, por una vela encendida que estaba apoyada sobre una tabla, en un pasillo de las dos casas que forman el hogar. Dos de los niños fueron encontrados carbonizados y los otros 13 murieron intoxicados por el humo.

Unicef verificó que el lugar, a cargo de la Iglesia de la Comprensión de la Biblia, una congregación cristiana con sede en Pennsylvania, no contaba con los estándares mínimos de seguridad establecidos por el Instituto de Bienestar Social e Investigación (IBESR).

“Unicef condena enérgicamente la apertura de hogares para niños que no cumplen con los estándares establecidos por las autoridades nacionales”, denunció la organización en un comunicado. La organización trabaja desde 1977 en Haití, el país más pobre de América latina, donde hay cientos de hogares en los que conviven niños tanto huérfanos.

El orfanato estaba ubicado en un edificio irregular de dos pisos, con múltiples camas cuchetas, algunas en condiciones deplorables, situadas en habitaciones pequeñas y con solo una puerta de salida.

“Las condiciones en que vivían los niños eran realmente muy descuidadas: vivieron como animales”, lamentó la jueza a cargo de la causa, Raymonde Jean Antoine. Al menos 66 niños, de entre 4 y 12 años estaban albergados en el lugar y solo tres adultos estaban presentes en el momento de la tragedia.

A principios de 2019, las autoridades observaron que sólo 35 de los 756 centros de alojamiento para menores identificados en todo el país tenían permiso de funcionamiento. Los orfanatos se multiplicaron en Haití después del devastador terremoto de 2010.