Trabajadores marchan contra el ajuste de Lenín Moreno

Sindicatos ecuatorianos realizaron hoy una masiva manifestación al Palacio de Gobierno en Quito en reclamo de mejoras salariales y en rechazo del “paquetazo” de medidas económicas del presidente Lenín Moreno. “Solicitamos que se rectifique el ajuste económico”, resaltaron.

La de hoy fue una propuesta de trabajadores, organizado por el Frente Unitario de Trabajadores (el gremio más grande del país) aunque se sumaron jubilados y otras organizaciones sociales que están en contra del modelo de país que propone Moreno. Al finalizar, entregaron un pliego de peticiones con las propuestas del sector, que ya habían sido señaladas desde el año pasado, cuando ambas partes se reunieron en unas mesas de diálogo.

El dirigente sindical Edwin Bedoya, vicepresidente de Cedocut, una de las centrales obreras que integran el FUT, explicó que esas propuestas no fueron tomadas en cuenta por el Gobierno, y por ello “seguimos demandando” dichas iniciativas, apuntó Bedoya al criticar que el Gobierno de Moreno, que asomaba ligado a los sectores populares al inicio de su mandato en mayo de 2017, ahora se apegó al sector patronal.

Bedoya recordó una decisión del Gobierno para perdonar las deudas de grandes empresas, bajo la justificación de incentivos a la producción, y de no haber actuado con el mismo principio respecto a los trabajadores. Aseguró que en los últimos años ha habido una “congelación salarial en el sector público” y que tampoco se han dado incentivos a pequeñas empresas o a campesinos del sector rural.

Aunque “nunca se puede decir que el diálogo termina, debe haber respeto; no a un diálogo por dialogar sino a un diálogo con resultados”, agregó sobre las posibilidades de reanudar un espacio de concertación con el Ejecutivo.

El gobierno, mientras tanto, insiste en justificar las medidas de ajuste, señalando que estas buscan sostener las finanzas públicas y generar liquidez, así como reducir el tamaño del Estado

El pasado 29 de agosto, el FUT realizó su primera marcha contra el Gobierno de Moreno y en contra de unas medidas económicas que incluyeron el aumento del precio de la gasolina “súper”, de alto octanaje. “Sube el combustible y sube todo”, gritaron entonces los manifestantes en Quito que también rechazaron una serie de despidos en el sector público.