Torturaron hasta la muerte a un refugiado congoleño en Brasil

Un refugiado congoleño de 24 años que trabajaba de mozo en un balneario de la playa de Barra de Tijuca, Río de Janeiro, fue asesinado a golpes luego de ir a reclamar 200 reales que le debían por dos días de trabajo, en un episodio de racismo y xenofobia que ahora investiga la policía en medio de una ola de indignación nacional.

Moise Kabagambe, de 24 años, vivía con su familia en Brasil desde 2011 luego de haber ingresado como refugiado y fue torturado y asesinado a golpes cuando fue a reclamar el pago de dos días de trabajo en el bar Tropicalia, en uno de los balnearios de Barra de Tijuca.

Uno de los agresores se entregó después del ataque en una comisaría de Río de Janeiro.

El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (Acnur), la Organización Internacional de Migraciones (OIM) y el Programa de Refugiados de Cáritas exigieron que haya justicia y se solidarizaron con la familia de la víctima

Según cámaras de seguridad que grabaron parte de la agresión, el congoleño fue agredido por más de una persona que usaban pedazos de madera y un bate de béisbol. Fue encontrado muerto atado a una escalera, con signos de tortura.

«Una vergüenza, mi hijo amaba a Brasil. Moise tenía todos amigos brasileños, trabajaba muy bien en la playa desde muy joven. Los brasileños mataron a mi hijo, a nosotros que escapamos de la guerra», dijo la madre de la víctima en el entierro.

El gobernador de Río, Claudio Castro, prometió una investigación para encontrar y sancionar a los culpables.

Mientras que los diputados de la Asamblea Legislativa del estado convocaron a organizaciones de derechos humanos y refugiados a una manifestación para pedir justicia.