“Todo fue un gran fraude”, rechazaron alerta roja contra Correa

Interpol desestimó el reclamo de la Justicia ecuatoriana para extraditar al expresidente Rafael Correa por considerar que su pedido de detención internacional atenta contra los derechos humanos. La jueza nacional Daniella Camacho había solicitado en julio que se encendieran las alertas rojas contra Correa por no haberse presentado a declarar en el marco de la causa por presunto secuestro, a pesar de que el ex mandatario estaba ya residiendo en Bélgica.

“Es muy grave para el país que Interpol haya rechazado el pedido de la ‘justicia’ por atentar contra los derechos humanos. Esto es solo el principio. Los derrotaremos en todas las instancias internacionales, donde no hay ´transitorios’ ni prensa corrupta” subrayó Correa en su cuenta de Twitter.

De acuerdo a un extracto de la resolución del organismo, citado por la Corte en un comunicado de prensa, Interpol consideró que la información enviada y el pedido “no era compatible con la obligación de Interpol de asegurar la efectiva cooperación entre autoridades policiales dentro del marco de ‘respeto a la Declaración Universal de los Derechos Humanos”.

 

Es un duro revés para la Justicia ecuatoriana, que insiste en involucrar a Correa en el secuestro del político opositor Fernando Balda que se habría producido en 2012 en Colombia. Balda acusa al exgobernante de ordenar su secuestro en Bogotá, donde cinco personas lo subieron a la fuerza a un automóvil. La policía colombiana interceptó el vehículo y logró rescatarlo. Los testigos estrella del caso son dos exagentes de inteligencia quienes se acogieron al mecanismo de arrepentidos para conseguir una disminución de su pena.

Según circuló, la Interpol habría basado su decisión en la falta de coherencia de las acusaciones, la evidencia contundente (adjuntada al expediente) y porque considera que exiaten implicaciones políticas en el juicio.

Luego de la decisión, la Corte salió rápidamente a defenderse, al alegar que la resolución de la Interpol “está sujeta a revisión” y que la “notificación roja y la extradición son trámites independientes”.

Residente desde junio de 2017 en Bélgica, de donde es su mujer, Correa se mostró plenamente satisfecho de que la Interpol haya rechazado la petición, si bien subrayó que ello también apunta a la “grave situación del Estado de derecho” en su país, donde dijo no hay siquiera una “corte constitucional”. “La patria no les importa”, denunció sobre los miembros del Gobierno de Moreno, a quienes acusó de haber “desmantelado el estado de derecho”.

Correa reiteró su intención de llevar “ante el Sistema Interamericano y ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU” el llamado caso Balda porque “no resiste ningún análisis”. “Es claro que esos juicios de cartón que se están haciendo en Ecuador, que no podrían ser posibles en un Estado de derecho, no van a pasar ni el primer nivel”, señaló Correa.