Tiroteo en una iglesia: cinco personas murieron, incluido el agresor

Un hombre mató este martes a cuatro personas en una catedral de Campinas, a 100 kilómetros de San Pablo, y luego se suicidó ante la policía en el altar. El autor del crimen, identificado como Euler Fernando Grandolpho y de profesión analista de sistemas, irrumpió en la iglesia y abrió fuego contra los presentes.

El ataque ocurrió justo al término de la misa de mediodía, cuando el hombre se levantó de uno de los bancos del templo, comenzó a disparar indiscriminadamente contra los fieles y luego se suicidó, de acuerdo a la Policía. Cinco personas murieron en el lugar, incluido el autor de los disparos, y otras cuatro fueron heridas y trasladadas a hospitales de la región.

“Un hombre disparó aleatoriamente a las personas que estaban en el lugar, hasta que policías militares intervinieron y dispararon contra el autor, que se mató enseguida”, afirmó la secretaría de Seguridad Pública del Estado de San Pablo.

De acuerdo con la investigación preliminar, el agresor no tenía antecedentes penales y actuó solo: “Era una persona fuera de cualquier sospecha en circunstancias normales”, afirmó el el comisario José Henrique Ventura, encargado del caso.

Según las autoridades, Grandolpho usó dos cargadores y tenía en su poder otros dos llenos de municiones. Asimismo, “la forma en que manipulaba el arma indica que tenía algún conocimiento” previo sobre su uso.

El secretario de Seguridad de Campinas, Luiz Augusto Baggio, afirmó a periodistas que, al parecer, el hombre “no tenía ningún motivo específico que no fuese su propia locura”.

Brasil es uno de los países más violentos del mundo, y registró en 2017 un récord de 63.800 homicidios, una tasa de 30,8 por 100.000 habitantes, tres veces más de lo que la ONU considera el umbral de la violencia endémica, según el Foro de Seguridad Pública

De acuerdo con esta ONG, el 70% de estos asesinatos se cometieron con armas de fuego.
El ultaderechista Jair Bolsonaro, que asumirá la Presidencia el próximo 1 de enero, propone entre otras cosas liberalizar el porte de armas, que es muy limitado de acuerdo con la legislación vigente.