Tiempo de corregir el rumbo

Brasil

Un mal diagnóstico llevó al gobierno a instalar la agenda del paquete del ajuste, socialmente injusto, económicamente ineficaz y políticamente desastroso. Ahora el mercado sólo quiere más sangre. Sin un cambio en la política económica, no existirán las condiciones mínimas para enfrentar la crisis política, la ofensiva de la derecha y el chantaje del juicio político.

La presidenta Dilma Rousseff en las obras de la Ferrovia Transnordestina - Foto: Roberto Stuckert Filho/PR

Emir Sader – Blog (Brasil)

En la crisis actual se cruzan razones subyacentes, heredadas de los gobiernos neoliberales, y cuestiones que los gobiernos del PT no aprendieron a superar y que ahora afectan profundamente.

Entre las razones estructurales están la desindustrialización promovida por la apertura de par en par del mercado interno hecha por los gobierno de Collor y Fernando Henrique Cardoso, que además de debilitar el poderío industrial del país, generó la dependencia de las exportaciones de productos primarios. Por otro lado, paralelamente, no se alteró el papel hegemónico del capital financiero, que reproduce la especulación como fenómeno central en el proceso de acumulación de capital.
 
Además de estos factores económicos, con todas sus consecuencias en el plano social y político, el gobierno no avanzó en la democratización de los medios de comunicación, ni en terminar con el financiamiento privado de las campañas electorales. No afectó a dos elementos políticos e ideológicos fundamentales que juegan fuertemente contra el gobierno. Los medios de comunicación, con su terrorismo económico y sus denuncias selectivas y reiteradas, el Congreso con su asedio fisiológico sobre el gobierno.

» No avanzó en la democratización de los medios de comunicación, ni en terminar con el financiamiento privado de las campañas electorales. No afectó a dos elementos políticos e ideológicos fundamentales que juegan fuertemente contra el gobierno. Los medios de comunicación, con su terrorismo económico y sus denuncias selectivas y reiteradas, el Congreso con su asedio fisiológico «

La combinación de estos factores generó las condiciones de la crisis actual. A esto se agrega un mal diagnóstico del gobierno, que lo ha llevado en la dirección opuesta a la forma en que actuó en la crisis de 2008, dando lugar a reiterados recortes de gastos, que sólo profundizan y prolongan la recesión, aislando aún más al gobierno de sus bases populares, volviéndolo más frágil y más prisionero de la derecha. El mercado, como hemos visto esta semana, siempre querrá más sangre, siempre impondrá nuevos recortes, que llevan a nuevos recortes. El gobierno es prisionero del mercado y de la derecha. Entrando en un despeñadero interminable de responder a la derecha y al capital especulativo con más recortes, que es lo que ellos piden.

El gobierno hace todo esto, pero ha sido rebajado por las agencias de riesgo, prevé recesión al menos hasta fines de 2016, la inflación persiste, el desempleo aumenta. Un año y medio más de clima de pesimismo y de deterioro de los indicadores sociales y la peor perspectiva posible. El ajuste nunca conduce a la recuperación económica, por el contrario, lleva a más recesión, con más desempleo.

Este no es el camino con el que reaccionamos victoriosamente a la crisis de 2008, recuperando al país de la crisis, retomando el desarrollo y profundizando las políticas de distribución del ingreso, en lugar de recortar los recursos de las políticas sociales. Por lo tanto, el camino opuesto es el que debería recorrerse.

» No se es gobierno sin tener capacidad de iniciativa política, sino que se es gobernado por los demás, sólo se reacciona a las ofensivas reiteradas del capital especulativo y la derecha política. Falta coordinación política para eso y un plan económico que no sople en la dirección de la tormenta sino que, por el contrario, mediante medidas anticíclicas, la resista «

Reabrir los créditos para reactivar la economía, terminar con los recortes en los recursos de las políticas sociales y los gastos del gobierno, gravar las grandes fortunas, combatir dura y abiertamente la evasión. Además de proponer un plan de salida a la crisis, en consonancia con este proyecto de reanudación del crecimiento económico, sin estar sujetos a las iniciativas de la oposición y otros sectores adversos al gobierno, que cobran más concesiones políticas a cambio del fin del riesgo del juicio político.

No se es gobierno sin tener capacidad de iniciativa política, sino que se es gobernado por los demás, sólo se reacciona a las ofensivas reiteradas del capital especulativo y la derecha política. Falta coordinación política y un plan económico que no sople en la dirección de la tormenta sino que, por el contrario, mediante medidas anticíclicas, la resista. La ruta adoptada sólo profundiza la necesidad de más recortes, la recesión, el aislamiento y la debilidad del gobierno. Con todos los recortes, no se impidió la rebaja de la calificación del gobierno y el retorno de la ofensiva sobre el juicio político. Además de no superar la recesión, con más desempleo.

Estas son las raíces de la crisis política presente. Un diagnóstico erróneo sobre ella llevó al paquete de ajuste, socialmente injusto, económicamente ineficaz y políticamente desastroso. Sin un cambio en el plan económico, el gobierno no tendrá las condiciones mínimas para enfrentar la crisis política, que se expresa en la ofensiva permanente en su contra. Desde diciembre el gobierno estableció la agenda del ajuste y nunca más pudo salir de ella. Ya es tiempo de hacer un balance de sus resultados, que sólo empeoró la situación, y hacer un giro en el gobierno, a partir de las experiencias positivas del pasado. 

Aceptar los errores no es muestra de debilidad. La debilidad es ceder interminablemente a las presiones conservadoras. La grandeza es reconocer los problemas, los errores cometidos y dar un giro económico y político. Y aprender del pasado, para superar la crisis actual y proyectar un futuro de continuidad y no de ruptura con los gobiernos iniciados en 2003. No se puede poner en riesgo todo lo que se ha construido desde entonces, por la insistencia equivocada en el camino opuesto al transitado en el pasado.

 

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