Tensión por la reciprocidad: Jujuy y Bolivia se cruzaron por la asistencia sanitaria

En medio de la campaña presidencial, el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, desempolvó un viejo conflicto con el presidente boliviano. El funcionario argentino acusó a Evo Morales por el trato “inhumano” a un argentino y volvió a poner sobre la mesa la posibilidad de arancelar la atención sanitaria a los extranjeros. El cónsul del país andino, Nelson Garachi Mamani, atribuyó luego los dichos de Morales a “réditos políticos” y la ministra de Salud, Gabriela Montaño, desmintió sus dichos.

Todo comenzó cuando el gobernador envió una carta dirigida al mandatario por lo sucedido con el argentino Manuel Vilca, quien se accidentó el 8 de diciembre en Oruro, Bolivia, y debió ser atendido en un hospital de la zona. Según relató Morales, Vilca “fue internado en un Hospital Público de Oruro durante cinco días y le cobraron la suma de 22 mil pesos bolivianos que al cambio del mes de diciembre corresponden a la suma de 121.312 pesos argentinos”. Agregó que luego el joven debió ser derivado a una Clínica de Cochabamba, donde junto a su familia y amigos tuvieron que pagar la suma de 7 mil dólares estadounidenses. “Para continuar con el tratamiento y la operación, pretendían cobrarle 10 mil dólares más”, se quejó el gobernador.

Las respuestas desde Bolivia no tardaron en llegar. El primero en referirse a la denuncia de Morales fue Garachi Mamani, quien aseguró que hubiese sido mejor “coordinar el caso y dar solución rápidamente”, en vez de reavivar el conflicto. “Hubiese sido muy bueno que coordinemos las instituciones, se podría haber coordinado con el consulado, con el comité de relaciones exteriores. Y más allá de sacar réditos políticos, era simplemente coordinar el caso y dar solución rápidamente”, afirmó el cónsul.

Luego llegó el cruce de Montaño. “El joven argentino fue atendido como cualquier otro boliviano, no sufrió ningún tipo discriminación”, afirmó la ministra de Salud boliviana, que calificó de mal gusto “mezclar temas políticos con temas tan sensibles como la salud y la vida de las personas”. La respuesta de la funcionaria Gabriela Montaño llegó al gobierno de Jujuy por escrito.

Ayer, el Ejecutivo boliviano envío una misiva hasta la Casa de Gobierno para dejar en claro que el joven Manuel Vilca, que tuvo un accidente en una ruta de la localidad de Oruro, recibió “las mismas prestaciones de salud que reciben las bolivianas y bolivianos”, al igual que cualquier extranjero que se encuentre de paso. “No hubo ningún tipo de discriminación”, remarca el escrito firmado por la ministra de Salud.

Morales aprovechó el caso para reflotar su proyecto de arancelar la atención en los hospitales públicos de la provincia para los extranjeros no residentes. Hace un año, cuando presentó la iniciativa, la justificó en la incidencia que la atención a esas personas tendría en el presupuesto de salud. Pero sus dichos fueron desmentidos por la realidad: los datos oficiales disponibles en ese momento (2016) indicaban que en Jujuy, sobre 14.028 internaciones hospitalarias, apenas el 0,9 por ciento correspondía a personas con residencia en el extranjero.