Tensión en Bolivia: opositores quemaron una municipalidad y humillaron a la alcaldesa

En el marco de las protestas por el resultado electoral en Bolivia, una alcaldesa oficialista fue secuestrada y agredida brutalmente. Manifestantes incendiaron la alcaldía de Vinto y agredieron a María Patria Arce, a quien también obligaron a caminar descalza y cubierta de pintura roja por las calles mientras la amenazaban de muerte. El presidente Evo Morales y la ONU repudiaron el ataque.

La alcaldesa oficialista de este poblado de la región central de Cochabamba fue rescatada por la policía antimotines en la tarde del miércoles, después de haber permanecido más de una hora en manos de un grupo de personas que la sometieron al escarnio público.

El grupo de opositores la obligó a caminar descalza casi cinco kilómetros. Imágenes de televisión la mostraron en el suelo, con el cabello cortado y bañada desde la cabeza con pintura roja.

La dirigente municipal fue agredida por varios hombres, entre ellos uno que la amenazaba con un cuchillo en el cuello. Sus agresores intentaron forzarla a que renunciara a sus ideas políticas, pero ella respondió que prefería morir.

«No tengo miedo por decir mi verdad, y estoy en un país libre; no voy a callar y si quieren matarme, que me maten; por este proceso de cambio voy a dar mi vida», dijo en un video difundido en la prensa local,

Además de Arce, fueron «retenidas y maltratadas tres mujeres campesinas», de acuerdo a  la legisladora oficialista Mabel Machicado, quien pidió investigar el episodio y sancionar a los responsables.   

El repudio de Evo Morales y de la ONU

«Naciones Unidas deplora la violencia y trato inhumano ejercido sobre la alcaldesa del municipio de Vinto, al igual que las agresiones realizadas a otras mujeres, hombres, jóvenes, niñas y niños», dijo la oficina local de la organización en un comunicado.

Por su parte, el presidente Evo Morales compartió un mensaje en Twitter para brindar su solidaridad a Pinto, quien fue “secuestrada y vejada cruelmente por expresar y defender sus ideales y los principios de los más pobres».

El gobernante Movimiento Al Socialismo (MAS) denunció un «ultraje» contra Arce y dijo que llevará el caso ante la justicia boliviana y a foros internacionales.

El vicepresidente Álvaro García Linera repudió también lo sucedido y aclaró  «nunca ha pasado eso en democracia, eso se llama fascismo, atacar mujeres, agredirlas por su condición étnica». «Lo que Bolivia enfrenta es una oleada fascista», concluyó. 

Los líderes de la oposición han guardado silencio sobre la agresión a la alcaldesa. 

Los tres obispos católicos de la región de Cochabamba exhortaron este jueves a la paz y lamentaron la violencia en el país. «Pero particularmente en nuestro departamento, donde hermanos y hermanas se enfrentaron con el derramamiento de sangre», indicaron.

En la ciudad de Cochabamba hubo un muerto y decenas de heridos el miércoles en choques entre oficialistas y opositores. Las protestas en Bolivia han dejado hasta ahora tres muertos y unos 200 heridos.