“Tengo a las Fuerzas Armadas”, la respuesta de Bolsonaro ante el superpedido de juicio político

En un acontecimiento político inusual, toda la oposición al gobierno brasileño, de izquierda a derecha, movimientos sociales, sindicatos y entidades profesionales presentaron un “superpedido” de juicio político contra el presidente Jair Bolsonaro. Acorralado, en medio del escándalo por la compra irregular de vacunas contra el coronavirus, el ultraderechista recordó una vez más a sus contrincantes políticos que cuenta con el apoyo de las Fuerzas Armadas.

“Tengo paz y tranquilidad porque sé que, además del pueblo, tengo a las Fuerzas Armadas comprometidas con nuestra democracia y nuestra libertad. Tenemos una misión por delante y vamos a cumplirla de la mejor manera posible”, afirmó el mandatario en Ponta Porá, estado do de Mato Grosso do Sul, cerca de la frontera con Paraguay.

Previamente, los opositores de distintos sectores presentaron el pedido de impeachment conjunti, que tiene como base 23 denuncias de violaciones a la Constitución. 

El “superpedido” resume los 123 reclamos de juicio político desde que asumió el presidente e incluye delitos como genocidio sanitario, homofobia, racismo y los dos últimos escándalos de corrupción.

Los partidos que firmaron fueron el Partido de los Trabajadores del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva y todos los del arco de izquierda, centroizquierda y algunos dirigentes de derecha, como Alexandre Frota, del Partido de la Social Democracia Brasileña.

Exaliados del mandatario como la nueva derecha liberal paulista de los legisladores Kim Kataguiri y Joyce Hasselman también se sumaron a la solicitud que hicieron llegar al jefe de la Cámara de Diputados, Arthur Lira,

El reclamo se acompañará con una masiva movilización de la oposición, la tercera en poco más de 35 días, convocada para el próximo sábado en todo el país.

Qué se puede esperar del superpedido de impeachment en Brasil

En caso de que se acepte el pedido de impeachment, el Congreso necesita dos tercios de los votos para sacar del poder a un presidente.

Esta semana, Lira había dicho que no existe “clima” para recibir un pedido de juicio político.

Brasil vivió dos juicios políticos de destitución desde el regreso de la democracia: la renuncia de Fernando Collor de Mello en 1991 y la condena contra Dilma Rousseff en 2016.

Los últimos escándalos de corrupción

El último de los casos de corrupción que golpea a Bolsonaro culminó en el despido de un director del Ministerio de Salud, acusado por un intermediario de vacunas AstraZeneca de pedir un soborno de un dólar por cada dosis adquirida.

Se trata del director de Logística del Ministerio de Salud, Roberto Dias, quien fue acusado de pedir la coima por parte del representante de la empresa estadounidense Davati Medical Supply en Brasil, Luiz Dominguetti.

La denuncia, que fue consignada por Dominguetti al diario Folha de Sao Paulo y publicada en la tapa de ese medio, se suma así a otra sobre sobrefacturación de un contrato para comprar vacunas indias Covaxin.

Los escándalos están vinculados a figuras relacionadas con el exministro de Salud de Michel Temer, el diputado Ricardo Barros, que tiene el cargo de líder del Gobierno en la Cámara de Diputados y es del Partido Progresista (PP), la fuerza que le otorga la mayoría a Bolsonaro y que está frenando, por ahora, los pedidos de juicio político.

Por otro lado, el Supremo Tribunal Federal, la máxima corte, recibió una denuncia para investigar a Bolsonaro por prevaricato por haber sido anoticiado el 20 de marzo por el diputado Luiz Miranda del fraude de sobreprecios de Covaxin y no realizar la denuncia ante la Policía Federal.