Temer en el ojo de la Justicia: lo imputaron por corrupción y lavado de dinero

El presidente saliente de Brasil, Michel Temer, está imputado por haber participado en una trama que benefició al sector portuario a cambio de sobornos. Los valores desviados, según las investigaciones, ascienden a 32 millones de reales (8,2 millones de dólares al cambio actual), que la fiscalía pide sean restituidos.

La Fiscal general de Brasil, Raquel Dodge, presentó hoy una denuncia por corrupción y lavado de dinero contra el presidente Michel Temer y otras cinco personas, en el marco de la investigación sobre irregularidades en un decreto de mayo de 2017, cuando ya Temer era presidente, que habría beneficiado a algunas empresas del sector portuario. Según la investigación, la participación de Temer en ilícitos en el sector portuario data de 1998, cuando el político era diputado federal.

De acuerdo a la Fiscal, Temer habría recibido, por medio de cuatro empresas, pagos indebidos del Grupo Rodrimar, principal beneficiario del decreto. El responsable del grupo, Antonio Celso Grecco, también fue acusado, así como el exasesor de la presidencia, Rodrigo Roucha Lores.

Los pagos de sobornos eran realizados a través de empresas de amigos de Temer, entre ellas una atribuida al coronel retirado de la Policía Joao Baptista Lima Filho, quien estuvo preso en marzo y también fue denunciado hoy por la Fiscalía, en el último día antes del inicio del receso judicial.

Desde que asumió la Presidencia con el golpe parlamentario a Dilma Rousseff, a mediados de 2016, Temer fue objeto de diversas sospechas de corrupción que incluso, en dos ocasiones, llegaron a materializarse en denuncias formales presentadas por la Fiscalía General ante la Corte Suprema.

Sin embargo, en ambos casos, la Cámara de Diputados se negó a despojarle de sus fueros e impidió la eventual apertura de un juicio penal en su contra.
Según la legislación, la nueva denuncia también debería ser analizada por la Cámara de los Diputados, pero el proceso es dilatado y el mandato del presidente Temerfinaliza el próximo 1 de enero, cuando será sucedido por el mandatario electo, Jair Bolsonaro.

Temer perderá entonces el fuero privilegiado, por lo que la denuncia, así como las anteriores investigaciones que fueron rechazadas por la Cámara de los Diputados, seguirá su curso en tribunales de instancias inferiores.
En un comunicado, el Palacio de Planalto aseguró que Temer demostrará en los tribunales que “no hubo irregularidad en el decreto de los puertos, ni beneficio ilícito a ninguna empresa”.