Temer, de nuevo libre: la Corte brasileña revocó su prisión preventiva

El Supremo Tribunal de Justicia de Brasil ordenó la excarcelación del expresidente Michel Temer, quien había vuelto a prisión el jueves pasada por un fallo de un tribunal de segunda instancia. La Corte revocó por unanimidad esa sentencia, en el marco de la causa de corrupción en su contra, y le concedió el hábeas corpus antes rechazado. No obstante, aplicó medidas cautelares en sustitución de la pena, como el bloqueo de sus bienes.

Los cuatro jueces de la sexta corte del Superior Tribunal de Justicia (STJ), de tercera instancia, votaron a favor de otorgar el beneficio reclamado por la defensa del expresidente, quien estaba recluido con prisión preventiva desde el 9 de mayo en la sede de la Superintendencia de la Policía Federal en Sao Paulo. Ese mismo recurso había sido solicitado por el también expresidente Lula Da Silva, pero la Justicia brasileña se lo negó todas las veces.

La decisión garantiza la libertad de Temer y su exasesor y amigo Joao Baptista Lima, hasta que el habeas corpus sea valorado en otra audiencia «definitiva» en la misma corte. La revocación de la prisión preventiva fue reemplazada por algunas medidas cautelares: prohibición de mantener contacto con otros investigadores; prohibición de cambio de dirección y ausentarse del país; entregar el pasaporte y bloqueo de los bienes hasta el límite de su responsabilidad.

“El ordenamiento legal tiene la libertad del individuo como principal regla y reserva la prisión preventiva como una decisión extrema y excepcional que sólo puede aplicarse si existen elementos que indiquen que el acusado volverá a delinquir si continúa en libertad”, resaltó el juez de la corte Antonio Saldanha.

Temer está imputado por haber recibido sobornos en 2014 a cambio de contratos de obras en la planta nuclear Angra 3, en Río de Janeiro. Puntualmente, el Ministerio Público Federal (MPF) investiga «crímenes de corrupción, desvío de fondos y blanqueo de dinero», con «pagos ilícitos» efectuados por un empresario «para la organización criminal».

La Fiscalía había pedido que se aplicara la prisión preventiva por la sospecha de que la presunta banda encabezada por Temer, que opera desde hace 40 años, sigue «en plena actividad». Según los investigadores, el grupo habría «obtenido la promesa, el pago o el desvío hacia la organización de 1.800 millones de reales» (unos 470 millones de dólares al cambio actual).

Sin embargo, Saldanha sostuvo que, al tratarse de asuntos que supuestamente ocurrieron en 2012, «ya no existe el riesgo efectivo de continuidad delictiva o de obstrucción de las investigaciones» ni hay «mención alguna a conductas recientes» en ese sentido por parte de Temer.

El expresidente, añadió el juez, «es un persona conocida y con domicilio fijo» y la prisión preventiva en este caso pasa a ser una «anticipación de pena, contraria a la presunción de inocencia» que ampara a todo ciudadano.