La conspiración de los devaluadores

Las sospechas desestabilizadoras de parte de corporaciones empresarias se confirmaron esta semana cuando Shell compró dólares con sobreprecio para inducir a una brusca suba de su valor y los exportadores no liquidaron las divisas de la última cosecha. La devaluación resuelta por el Gobierno intenta conjurar el ataque especulativo. El desafío ahora es estabilizar el mercado cambiario y frenar los intentos de trasladar el aumento del tipo de cambio a los precios. Sólo así podrá alejar los fantasmas de la inflación y el deterioro del poder adquisitivo de los salarios.