Diálogo de paz ante la violencia persistente

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, aceptó la convocatoria realizada con Unasur para dialogar con al oposición en busca de la pacificación del país, en cuyas calles se desencadenó una violencia con fines políticos el 12 de febrero. Mientras, persisten los ataques en algunos municipios  y la difusión de falsedades o manipulaciones en las redes sociales y en una prensa favorable a la desestabilización.  Existe una labor permanente de desprestigio.

El buen comienzo del nuevo sistema cambiario

Prueba Volanta

Venezuela realizó modificaciones, en febrero, a su sistema cambiario, que constituía su principal problema económico. La iniciativa, Sicad II, puso un freno al mercado negro y mostró un buen comienzo. Para algunos analistas este nuevo sistema empeorará la situación inflacionaria. Otros lo descartan y creen que el país está en un proceso correcto. No obstante, persisten inconvenientes como el desabastecimiento y la necesidad de bajar la inflación. 

Maduro: un llamado a la paz en Venezuela

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, escribió una nota para el diario norteamericano The New York Times, en la que realizó un relato sobre la realidad del país. Hizo hincapié en la composición de las protestas violentas que se suceden desde febrero, volvió a llamar al diálogo de paz y criticó fuertemente la cobertura de los medios internacionales que apoyan las acciones antigubernamentales de caos y desestabilización, respaldadas por Estados Unidos.

El diálogo es el camino

La oposición venezolana, nucleada en la Mesa de Unidad Democrática (MUD), pide diálogo pero se niega a él. Es un juego que lleva larga data y ahora se hace más claro por qué el mandatario Nicolás Maduro llama a sentarse a conversar por la paz del país. Dado que el diálogo es la única posibilidad para frenar la violencia, diversos sectores de la sociedad aceptaron el llamado, incluidos iglesias, empresarios y movimientos sociales. Son los que demuestran la capacidad para resolver la crisis.  

El diálogo en Venezuela

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, recibió a los funcionarios de la oposición para dialogar, un hecho que analiza el canciller Elías Jaua como «positivo» y manifiesta el deseo de que sirva para mejorar la vida cotidiana de los ciudadanos. Repasa también el comportamiento de la derecha, comprometida con la voluntad norteamericana de «terminar» con la revolución bolivariana, de la cual una parte asistió al encuentro y otra no.

Una derecha inquieta y esperando la oportunidad

Los intentos por derrocar al presidente Nicolás Maduro a través de la violencia en las calles venezolanas; la crisis de gobierno peruana, con la intervención ‘salvadora’ de Mario Vargas Llosa; y la destitución del alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, por parte del presidente colombiano Juan Manuel Santos, desoyendo incluso el reclamo de la CIDH; muestran el propósito de los sectores de la derecha aliada a los EE.UU. de retomar la iniciativa política en la región.

El oleaje de los de abajo y la dominación

La historia de las dominaciones en América Latina muestra que en las transiciones hegemónicas surgieron revueltas y revoluciones que fueron derrotadas por nuevos dominadores. Un mundo post norteamericano se acelera -allí se ubican los conflictos de Venezuela y Ucrania-, pero trae consigo crisis de diversas índoles -sociales, económicas e humanitarias-. En este reacomodamiento, el riesgo es que se repita lo que ya ha sucedido y los de abajo sean aplastados.

Ni guerra civil ni caos

Las versiones sobre una supuesta situación de caos en Venezuela han sido magnificadas por una prensa local e internacional con la intención de producir un cambio de poder en Venezuela. La oposición, cada vez más fragmentada, no ha conseguido esos fines, tras un mes de barricadas y actos violentos. Las protestas responden a una estrategia de la que no participan los sectores populares y a la cual el gobierno quiere neutralizar con diálogo.   

Venezuela afronta la crisis con respaldo regional

Hace un mes se desató una embestida violenta opositora en las calles venezolanas, en las que han muerto al menos 25 chavistas y antichavistas. Estados Unidos insiste, pese al rechazo que hubo en la OEA a una mediación externa, en advertir con una intervención, mediante sanciones económicas. Nicolás Maduro, en tanto, promete firmeza mientras el intento de golpe de Estado se encuentre activo. Cuenta con el apoyo regional.

La Casa Blanca, los medios y la violencia en Venezuela

Barack Obama equiparó la situación que atraviesa Ucrania con los sucesos de los últimos días de Venezuela. Su afirmación es una demostración más del respaldo externo con el que cuenta la derecha venezolana y las maniobras económicas y mediáticas de desestabilización contra el mandato de Nicolás Maduro. La estrategia de tensión rememora la campaña urdida por Richard Nixon y Henry Kissinger hacia el gobierno de Salvador Allende, derrocado el 11 de septiembre de 1973, como también la injerencia de entonces en otros países de la región.