Solís, la expectativa del cambio costarricense

Luis Guillermo Solís gobernará Costa Rica desde mayo, con la expectativa de la población de que este hombre, que se muestra equilibrado y centrista, produzca los cambios que mejoren la situación social y económica del país. Lo más sorprendente de su elección fue que no se predecía su triunfo y una de las acciones que lo define como un hombre antineoliberal es la campaña que hizo para rechazar el tratado de libre comercio de centroamérica en 2007. 

Un cambio de rumbo para Costa Rica

Prueba Volanta

Tal como se preveía, Luis Guillermo Solís ganó en la segunda vuelta electoral de las presidenciales con el 77,8 % de los votos, aunque hubo un abstencionismo del 43 %. Recibirá un país con un déficit fiscal del 6 %, una deuda interna que llega al 60 % de su PIB y un gran incremento de la desigualdad. Este contexto lo obliga a producir fuertes cambios económicos y políticos, eso sí, con un parlamento en el que la derecha es mayoría y pondrá piedras en el camino.

La sorpresa continúa en las elecciones de Costa Rica

Un primer hecho imprevisible en las elecciones presidenciales del país fue el resultado de la primera vuelta. El candidato Luis Guillermo Solís emergió primero, con el 30,64 por ciento de los votos. Pasó de figurar apenas en las encuestas en diciembre y se convirtió en uno de los contendientes al balotaje. Un segundo suceso fue que el otro postulante para la segunda vuelta, el oficialista Johnny Araya, renunció a hacer campaña.