Golpe blando a las democracias latinoamericanas

Las izquierdas populares se volcaron a la democracia y ganaron elecciones, pero el juego democrático no es aceptado por las derechas, que tienen a su favor el poder económico y el gran poder de la época: los supermedios. El golpe blando consiste en desgastar a la mayoría que gobierna hasta hacerla caer por medio de una farsa judicial como en Honduras, o parlamentarista como en Paraguay, o con una intervención extranjera como en Venezuela.