La derecha salvadoreña intenta desestabilizar

El domingo habrá elecciones presidenciales en El Salvador, donde se estima que, en una segunda vuelta, el FMLN retendrá el poder. La extrema derecha salvadoreña ve con temor este escenario y se visualizan movimientos de desestabilización social, a través de un clima de inseguridad pública y terror. Ante ello, el discurso del histórico Arena, el que tranquiliza el caos, es el de la mano dura, el de la militarización de la seguridad.

Sánchez Cerén: mayor seguridad sin mano dura

El empleo, la educación y la seguridad son los tres ejes principales sobre los que asegura trabajará Salvador Sánchez Cerén cuando asuma la presidencia de El Salvador. El ex guerrillero del FMLN admite dice que el Estado fracasó en su lucha contra la criminalidad, aplicando las recetas de ‘mano dura’, ya que la violencia ha aumentado. Afirma que el suyo será un gobierno de inclusión y que dará representación en el gabinete a otras fuerzas políticas.

El FMLN seguirá en el gobierno

El resultado de la segunda vuelta presidencial del domingo en El Salvador es irreversible. Esto significa que el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) se mantendrá en el poder, aunque ahora el mandatario no será Mauricio Funes sino Salvador Sánchez Cerén. Tendrá que afrontar problemas que se arrastran desde hace décadas, como la inseguridad, la exclusión social, la impunidad. Lo que ya anticipó es la importancia que le dará a la unión regional.

Un rumbo diferente en Centroamérica

Centroamérica 

La consolidación del FMLN en El Salvador, el surgimiento de una izquierda en Costa Rica, la resistencia popular en Honduras, la continuidad del sandinismo en Nicaragua, dan cuenta de una Centroamérica en la que se están produciendo cambios. En tanto, Guatemala es gobernada por un mandatario acusado de respaldar el paramilitarismo y Panamá tiene a un presidente alineado con Estados Unidos.

La continuidad del cambio en El Salvador

De acuerdo a lo que marcan los pronósticos electorales, el próximo domingo los salvadoreños concurrirán a las urnas para ratificar su apoyo al Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), quien se perfila como el favorito para ganar las elecciones con la consigna de profundizar las transformaciones iniciadas en 2009. Enfrente está el derechista partido Alianza Republicana Nacionalista (Arena), que intentó durante la campaña sobreexplotar el tema de la inseguridad. En tercer lugar aparece la coalición Unidad.