Qué culpa tiene el tomate

A falta de oposición política, los medios de comunicación volvieron a ocupar ese rol en la Argentina para azuzar a la sociedad con un nuevo fantasma: la escasez del tomate. En rigor, se trataba de hacer fracasar el reciente compromiso asumido entre el Gobierno nacional, los supermercados, los distribuidores y sus principales proveedores para una administración de precios de referencia durante todo 2014. Según malos presagios, el tomate superaría los 40 pesos por kilo, pero cumplido el plazo, el aumento no sucedió.