Entre la delincuencia y las autodefensas

La ausencia del Estado mexicano para garantizar la seguridad de los ciudadanos en comunidades en las que operan bandas delictivas ha implicado la aparición de grupos de autodefensas. Ese mismo hecho ha generado escenarios de eventuales escaladas de violencia y la promesa del gobierno de una intervención. Localidades michoacanas pueden quedar así entre dos fuegos, además de poner en evidencia que la llamada “guerra contra el narcotráfico” de Felipe Calderón no dio resultados y acrecentó un reguero de sangre por todo el país.