El modelo de la exclusión y la pobreza

México

Se lo intenta mostrar como un modelo económico exitoso, pero es el único país de América Latina que no ha logrado reducir la pobreza. El crecimiento económico no resulta suficiente, en tanto los ingresos reales de la población no crecen y más de cincuenta millones de mejicanos se encuentran marginados. El fracaso de un modelo político donde crece la desigualdad y la exclusión.

Banco del Sur para el desarrollo

Latinoamérica

La caída de los precios de los commodities evidencia la necesidad de alcanzar nuevas fuentes de financiamiento para el crecimiento. Pero el éxito de los diversos proyectos dependerá de la cooperación entre los países de América del Sur. El banco regional permitiría acceder a fuentes alternativas, evitando la condicionalidad de los préstamos otorgados por el BID y el BM.

Los trabajadores menos protegidos

Latinoamérica

Guatemala y Colombia están entre los 10 países que registran las peores condiciones laborales del mundo. Así lo indicó la Confederación Sindical Internacional en su informe global. Luego de evaluar la protección de los derechos de los trabajadores en el ámbito de la legislación y en la práctica laboral, señalaron además que Perú registra violaciones sistemáticas a estas leyes.

Sobre recluidos y excluidos

Latinoamérica

En su reciente gira por la región el papa Francisco visitó el Centro de Rehabilitación Santa Cruz, más conocido como la cárcel de Palmasola, la más violenta de Bolivia. Allí dijo que “reclusión no es lo mismo que exclusión”. Sin embargo, los reclusos son en su gran mayoría excluidos previamente de manera informal por las condiciones de vida social, por la desigualdad y la pobreza.

Pobreza: la ofensiva de las cifras

Argentina

Si bien los medios opositores hoy se hacen eco de los índices de pobreza que publicó El Observatorio de la Deuda Social Argentina, las mediciones de sus informes son deficientes porque su metodología se basa en una muestra sesgada. Sus resultados son poco representativos, pero a la prensa hegemónica le alcanzan para fundamentar su campaña ofensiva contra el gobierno actual.

Mayor inclusión social en salud

Latinoamérica

Por lo menos 46 millones de personas accedieron a una cobertura sanitaria en los últimos 15 años. Se mejoró su calidad de vida y se redujo la brecha entre ricos y pobres. El crecimiento económico y el desarrollo social contribuyeron al progreso, que derivó del reconocimiento del acceso a la salud como un derecho. Este avance en una región en la que aún persisten las inequidades, es ejemplar.

AUH permanente para todos

Argentina

Aunque muchos políticos de la oposición dediquen su tiempo a pensar cuáles son las falencias de la Asignación Universal por Hijo, un estudio revela los alcances de esta medida, que ahora también gozará de una actualización económica. El proyecto de ley para garantizar que el próximo gobierno conceda aumentos del programa es coincidente con el compromiso social del actual. 

Mayor protección a los DDHH de los mayores

Latinoamérica

Por iniciativa de un grupo de países regionales, la OEA aprobó la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores. Se sienta un precedente mundial. El propósito es garantizar las libertades fundamentales sobre una población de más de 135 millones de personas de más de 60 años, que representan el 14% del total de las Américas.

Avance en la lucha contra el trabajo infantil

Latinoamérica

La OIT reconoció que con 7,5 millones de niños menos trabajando, la región consiguió un avance significativo; aunque con el aval de Unicef apuntó que otros 13 millones deben retornar a la escuela. La legalización del trabajo infantil por parte del presidente Evo Morales en Bolivia, como medio para combatir la pobreza, genera controversias entre visiones y culturas antagónicas.

Politizar los números de la FAO

Latinoamérica

Recientemente se están ponderando los avances que logró América Latina al disminuir el hambre a la mitad y alcanzar así los «objetivos del milenio». No obstante, para entender este crecimiento, hay que tener en cuenta que los números positivos de la FAO son las consecuencias de un proceso que estuvo ligado a cambios políticos de los gobiernos progresistas y no a una supuesta mejora «global».