La potencia de los grandes medios

Los medios de comunicación tradicional no son más los que tienen la capacidad de denunciar los errores de los gobiernos y la corrupción en el Estado y en el sector empresarial, porque se relacionaron con los poderes políticos y económicos de tal forma que ya no son un contrapeso. Esa prensa sigue siendo, además, la que fija la agenda informativa. Y, en ese punto, la aparición de Internet no ha modificado su capacidad de influencia social. Adoptan posiciones como si fueran interpretadores de la opinión pública, como si fueran partidos políticos. 

Los medios confunden sus intereses con la información

“¿Dónde están las clases obreras en los noticieros y en los grandes diarios latinoamericanos?”, se pregunta Dênis de Moraes, doctor en Comunicación y Cultura por la Universidad Federal de Río de Janeiro, un especialista brasileño que dedicó buena parte de su vida a investigar el sistema de medios en América Latina. Moraes asegura que la crisis por la que atraviesan los grandes medios en la región es producto de la perdida de credibilidad, en la medida que confunden sus propios intereses empresarios con libertad de expresión.